La suspensión inteligente de Monroe, a prueba

0
A las 8:30 de la mañana salía el avión que me llevaría hasta Bruselas. En Madrid, un sol radiante. Bélgica sería diferente. Ya en el vuelo el piloto informa de que la huelga de controladores en Francia nos afecta. Llegamos con retraso. Simonetta Esposito, responsable de Comunicación de Tenneco, esperaba. Al llegar, corriendo, ponemos rumbo al evento donde probaríamos la suspensión inteligente de Monroe.

El autobús, totalmente en calma. En nuestro grupo (había otro más), nueve periodistas: cuatro italianos y cinco españoles (tres especializados en posventa). Según comentaban, alguno había madrugado mucho. Hora y media después estábamos en un hotel ubicado en la región de las Ardenas (Le Grande Cure, se llamaba, de tres estrellas). Íbamos con algo de retraso, así que la comida fue casi una anécdota. Lo importante era lo que vendría después.

¿Qué es la suspensión inteligente?
Maarten Maes, director de Ventas OE de la unidad de negocio Ride Performance (Monroe) en Europa, fue el encargado de ponernos en situación. Habíamos ido a conocer la suspensión inteligente de Monroe: “Desde el año 2002 hemos fabricado más de seis millones de unidades (siempre hablando de primer equipo). Estamos presentes con esta tecnología en más de diez marcas y cuarenta modelos”.

Querían demostrar su liderazgo en el desarrollo de una tecnología que, según dijo, tendrá cada vez más presencia: “Es un negocio en expansión. Hoy apenas el 2% de los vehículos equipan suspensión inteligente, en 2025 ese porcentaje crecerá hasta el 15%”.

Tenía claro el porqué: “Mejora sensiblemente el confort a bordo del vehículo y reduce el peso y el consumo”. Pero no sólo: “Las marcas quieren desarrollar productos innovadores que les diferencien”. Y ahí Tenneco juega un papel fundamental como proveedor OE.

Pero, ¿qué es exactamente la suspensión inteligente de Monroe? Es un sistema electrónico que ajusta de forma continua los niveles de suspensión de cada uno de los amortiguadores a las condiciones de la carretera y a las dinámicas del vehículo. Una serie de válvulas electrohidráulicas (“el corazón del amortiguador inteligente”) miden hasta cien veces por segundo los ‘inputs’ que recibe cada amortiguador, ajustando su comportamiento.

En función de las preferencias del conductor, como pudimos comprobar después, éste puede con sólo apretar un botón seleccionar el modo en que quiere que se comporte la suspensión: de manera más deportiva o más estándar.

Pilotos por Bélgica
Monroe cuenta ya con un amplio portfolio de productos en su gama de suspensión inteligente. La dividen en dos: ‘semiactiva’, con la que ya equipan numerosos vehículos en origen (con sus gamas Dual Mode, CVSA, CVSA2, CVSA2/Kinetic), disponible también en el aftermarket; y activa, aún en desarrollo pero ya con prototipos muy avanzados (su gama Acocar es capaz de aplicar fuerzas activas al amortiguador de modo que no solo absorbe los impactos, también ‘empuja’ o ‘sostiene’).

Todas estas opciones pudimos probarlas conduciendo seis modelos diferentes: Ford Focus RS, Audi Q3, BMW Serie4, Volvo XC90, Audi A5, y el súper deportivo McLaren. En cada uno de ellos, de copiloto, nos acompañaría un ingeniero de la marca que nos explicaría todos los detalles. En el caso de la suspensión activa fue uno de ellos quien condujo un prototipo de Range Rover equipado con suspensión Monroe Acocar. Una experiencia, esta última, que resultó realmente sorprendente: el 4×4, de unas dimensiones considerables, apenas se balanceaba. Más allá de la seguridad, era muy evidente la mejora también en términos de experiencia de conducción.

Quería saber por qué habían escogido esta zona para hacer el evento. Y se lo pregunté a uno de los ingenieros. “Mañana visitaréis el principal centro de ingeniería Monroe en el mundo (el METC), por eso Bélgica”, me dijo. ‘¿Por qué las pruebas en las Ardenas?’, insistí. “Es la única zona montañosa cercana, con diferentes superficies. Perfecta para probar la suspensión”.

Al corazón de la ingeniería Monroe
Tal y como me había pronosticado el ingeniero Esteban Muñoz (sí, español, asturiano, de Avilés) durante una de las pruebas, al día siguiente visitamos el METC (Monroe Engineering Technology Center), principal centro de ingeniería europeo de Monroe donde trabajan 165 personas entre técnicos e ingenieros. Casi la mitad de los 352 (225 ingenieros y 127 técnicos) empleados que tienen dedicados en exclusiva al apartado de I+D en sus seis centros de ingeniería en Europa (entre ellos, este belga y el español de Ermua).

La jornada terminaría en la planta de Sint-Truiden, centrados sobre todo en las líneas donde fabrican sus sistemas CVSA2/Kinetic. Con 870 empleados y 54.000 metros cuadrados de planta, esta fábrica produce 32.000 amortiguadores al día, que se dice pronto…

Elring

Dejar respuesta

Introduce tu comentario!
Introduce tu nombre
Información sobre protección de datos
Responsable: Market Version Press.
Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios.
Legitimación: Tu consentimiento.
Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
Destinatarios: Tus datos se alojarán en los servidores de CDMON 10DENCEHISPAHARD, S.L. (UE).
Contacto: prensa@autopos.es
Información adicional: Más información en nuestra política de privacidad.