Las matriculaciones de camiones, autobuses y autocares avanzan a buen ritmo, pero también lo hacen las ventas de vehículos de ocasión. Y seguirán haciéndolo. Así lo dicen las estimaciones de la consultora MSI, que espera que el volumen de operaciones aumente a un ritmo lento, pero constante, al menos hasta 2026.
Camiones y autobuses
Según estas estimaciones, en 2024 se venderán 36.971 camiones de segunda mano en España, un 3% más que en 2023 (35.887 unidades). La cifra volverá a crecer un 1,9% en 2025 (37.660 unidades) y un 0,8% en 2026 (37.951). Casi 38.000 unidades anuales que, de confirmarse, contrastarían con las 31.500 de 2022, lo que demostraría un dinamismo que sería más que bienvenido por la posventa independiente de vehículo industrial.
› Ventas de vehículos de segunda mano (2023-2026)
| 2023 | 2024 | 2025 | 2026 | |
|---|---|---|---|---|
| Camiones | 35.887 | 36.971 | 37.660 | 37.951 |
| Buses | 3.588 | 3.670 | 3.830 | 3.867 |
| Veh. comerciales | 322.052 | 346.142 | 359.516 | 370.374 |
| TOTAL | 361.527 | 386.783 | 401.006 | 412.192 |
En el caso del autobús y el autocar, las cifras serán más estables, aunque con una ligera tendencia positiva. Después de cerrar 2023 con 3.588 operaciones, siempre según MSI, 2024 lo hará con 3.670, un 2,3% más. En 2025 la previsión es de 3.830 unidades (+4,4%), mientras que en 2026 es de 3.867 (+1%). Lo dicho, una tendencia positiva, aunque sin grandes repuntes.
Las furgonetas, a mayor ritmo
Más llamativos serán los crecimientos en el mercado de vehículos comerciales, que nutrirán en buena medida a los talleres independientes que además de trabajar con camiones también lo hacen con furgonetas. Según MSI, en 2024 se venderán 346.142 vehículos comerciales de segunda mano, un 7,5% más que en 2023, y los números seguirán al alza: 359.516 en 2025 (+3,9%) y 370.374 en 2026 (+3%).
Las previsiones, por lo tanto, son positivas para la posventa a medio y largo plazo: se está matriculando a buen ritmo, el mercado de segunda mano se muestra dinámico y el diésel sigue dominando el sector con mano de hierro. Se esperan pocos cambios, aunque no podemos perder de vista una dinámica: la caída en el número de autónomos y pequeñas flotas en beneficio de las flotas de mayor tamaño con taller propio. Habrá que afinar el tiro y, sobre todo, prepararse para la era de la conectividad, que será el principal cambio que tendrá que afrontar nuestro sector en los próximos años.



