El aire suele ser un elemento esencial en los vehículos de más de 7,5 toneladas de peso bruto. Más específicamente el aire comprimido, el cual está presente no sólo en el sistema de frenos, sino también en otros sistemas como «la suspensión neumática, el control de la transmisión y también la inyección de AdBlue® en el sistema SCR», los cuales son accionados por aire comprimido, como explica Daniel Tomeo en el blog de febi bilstein.
El correcto funcionamiento de un sistema de aire comprimido se basa en un principio muy sencillo, aire limpio y seco. La limpieza de ese aire está «garantizada por el compreso de aire que utiliza el aire filtrado de la zona de admisión del motor», sin embargo, el aire también contiene humedad en forma de vapor de agua, dicha humedad puede generar varios problemas en el sistema como:
- Corrosión de componentes funcionales relevantes en el sistema.
- Acumulación de líquido que puede llegar a congelarse a bajas temperaturas y bloquear las válvulas.
Para evitarlo, el aire «se introduce en un secador de aire después de la compresión, éste regula la presión y dirige el aire caliente y húmedo a través de un cartucho secador de aire». señalan desde el febi bilstein.
Regeneración de los cartuchos del secador de aire, ¿cómo funciona?
Cuando el compresor está en marcha, tras un tiempo de funcionamiento de unos tres a cinco minutos, la mayor parte de la superficie del granulado se humedece y debe regenerarse. Para ello, se interrumpe el suministro de aire comprimido del compresor y se sopla aire comprimido desde el depósito de aire de regeneración independiente a través del cartucho del secador de aire en sentido contrario. El vapor de agua absorbido por el desecante se desprende, siendo arrastrado por el flujo de aire y conducido al exterior con el aire de regeneración a través de un silenciador. Esto permite que el desecante vuelva a absorber la humedad y el ciclo comienza de nuevo hasta la siguiente regeneración.
Fallos en la regeneración
Para que la regeneración funcione debe alcanzarse la presión necesaria del sistema en el secador de aire. Sin embargo, hay situaciones en las que el compresor sólo puede acumular la presión requerida en el sistema de forma tardía, o incluso no llegar a hacerlo. Esto puede deberse a un patrón de conducción desfavorable -distancias cortas con paradas frecuentes del motor- o a un defecto en el sistema de aire comprimido, el cual puede originar por diversas causas:
• Un cilindro de freno defectuoso
• Una fuga en el acoplamiento de la manguera del suministro de aire comprimido del remolque
• Una grieta en un fuelle de aire
• Una obstrucción en la manguera de purga
Si no se alcanza la presión del sistema, la unidad de control no recibe un impulso para regenerar el cartucho del secador de aire.

Pequeñas causas, grandes efectos
Cuando la regeneración falla, la humedad en el cartucho del secador de aire aumenta considerablemente. Si el desecante está saturado, es decir, su superficie está completamente cubierta por una capa de humedad, el agua se condensa en el cartucho del secador de aire e inunda el granulado, haciendo que la humedad y el agua de condensación penetren más en el sistema neumático causando daños considerables. Piezas como las válvulas direccionales, cilindros de freno y las piezas de los engranajes se corroen debido a que son de aluminio y acero, mientras que los componentes móviles, como las válvulas electromagnéticas, pueden bloquearse.
El desecante también sufre, debido a su excesivo contenido de agua, se vuelve muy pesado y se apelmaza, mientras que las vibraciones generadas durante el funcionamiento y las pulsaciones del compresor hacen que el granulado sea triturado y molido hasta convertirse en polvo. El polvo fino resultante sale del cartucho del secador de aire mezclado con el agua de condensación y contamina el sistema neumático, destruyendo todos los componentes neumáticos mecánicos mediante una fuerte abrasión y bloqueando las piezas móviles.
El resultado es una reparación de todo el sistema de aire comprimido que llevaría mucho tiempo y una sustitución extremadamente costosa de todos los componentes defectuosos.
Cómo mantener el cartucho de secador de aire en buen estado de funcionamiento
Para garantizar el buen funcionamiento del secador de aire es imprescindible respetar las siguientes instrucciones:
- Debe respetarse siempre el intervalo de sustitución de los cartuchos del secador de aire especificado por el fabricante del vehículo. febi recomienda un intervalo de sustitución de un año.
- Evite los trayectos cortos con paradas frecuentes del motor.
- Compruebe periódicamente la estanqueidad del sistema de aire comprimido y repare inmediatamente los defectos y fugas que se produzcan.
- Compruebe regularmente los ajustes del regulador de presión. Si no se ajusta correctamente, es posible que no se alcance la presión del sistema necesaria para la regeneración.

