Por Miguel Ángel Prieto y Carlos G. Pozo
Después de arrastrar enormes dificultades durante los últimos años, Cecauto, sin financiación ni apenas facturación, se encuentra ante una situación sin salida, aunque dirigentes y accionistas traten de transmitir al mercado que todavía les queda “una última oportunidad”. La presentación de un ERE, en un intento desesperado por recibir algún apoyo de los bancos, es su último recurso… pero sin recibir material, con sus profesionales más reconocidos en desbandada y con sus clientes encontrando alternativas mucho más fiables, es empresa casi imposible.
Sin financiación y sin facturación, Cecauto no tiene salida. La presentación de un ERE, tratando de adelgazar estructura como condición indispensable para recibir apoyo de los bancos, es un intento desesperado que llega demasiado tarde.
El director general Jesús Lucas se ha negado a comentar nada a TRUCKIND, pero mientras le sigue diciendo a sus proveedores que todavía se puede salvar la situación prepara una salida para sí mismo en el mercado.
“La última oportunidad pudo estar en la venta de Cecauto a Recalvi, que el pasado verano tenían acordada. Un asunto sobre el que el director general de Recalvi Chema Rodríguez se expresaba con total claridad para AUTOPOS: “Se llegó a un acuerdo para la adquisición de la parte mayoritaria de la compañía (más del 60% que suman entre dos accionistas, uno de ellos Antonio Pujadó), pero en el momento de la firma definitiva se incumplió el acuerdo”.
También el primer accionista y que fuera consejero delegado y presidente de Cecauto Antonio Pujadó, en conversación con TRUCKIND, habla de “última oportunidad”, no sin antes expresar su desacuerdo por la gestión llevada a cabo hasta ahora: “Cecauto fue líder, pero el mercado evolucionó, llegaron nuevas generaciones con nuevas formas de hacer las cosas. Cuando uno no quiere verlo y se piensa que es Dios, llegan los problemas. Lo que ha sucedido en Cecauto es un problema de relevo generacional”. Y dice más: “No sé exactamente qué se decidió hacerse con la inyección de liquidez que llegó después de la venta de los terrenos, pero yo hubiera seguido una estrategia completamente diferente”.
Sin embargo, parece que la última oportunidad pudo estar en la venta de Cecauto a Recalvi, que el pasado verano tenían acordada. Un asunto sobre el que el director general de Recalvi Chema Rodríguez se expresaba con total claridad para TRUCKIND: “Se llegó a un acuerdo para la adquisición de la parte mayoritaria de la compañía (más del 60% que suman entre dos accionistas, uno de ellos Antonio Pujadó), pero en el momento de la firma definitiva se incumplió el acuerdo”. Y quedó en nada. Desde entonces no han vuelto a mantener contacto alguno.
Y ahora, con proveedores sin darles servicio e intentando recuperar material para reducir la deuda, con los mejores profesionales de la empresa encontrando acomodo en otras empresas, y con las tiendas clientes dándole la espalda por falta de suministro, Cecauto ha consumido todo su crédito. Quizá la razón para que finalmente la operación no tuviera lugar la daba sin saberlo el propio Pujadó: “El valor de Cecauto es muy pequeño. Cecauto vale lo que vale su marca, su fondo de comercio… pero su valor es mínimo, seamos claros”. Y finalmente les pareció que no les merecía la pena, cuando con la venta podrían haberse salvado al menos las obligaciones con los proveedores y sus propios empleados. Pero primó de nuevo el interés particular.


