A principios de año, AERVI, la patronal de los distribuidores de recambios para vehículo industrial, indicaba que la distribución había incrementado su volumen de negocio un 7,4% en 2022 (leer noticia), un dato que la asociación calificó como positivo aunque engañoso por el efecto inflacionario y el aumento de costes. En el caso de los talleres la tendencia ha sido muy similar.
Y es que según los datos difundidos por el Club de la Posventa de V.I., los talleres de camión y autobús facturaron en 2022 un total de 2.064 millones de euros, lo que supone un 6,68% más que un año antes. Un crecimiento superior a la propia inflación (5,7%), pero por debajo del 7,4% expresado por la distribución, lo que parece indicar que los talleres no están incrementando su mano de obra en la misma medida que el propio recambio.
Si todo sube -ojalá el recambio fuera lo único-, ¿por qué el taller sigue sin repercutir estas subidas en la única variable que puede controlar y que encima es en la que puede aportar valor? Ahora más que nunca la mano de obra debe convertirse en la tabla de salvación de unos negocios con poco margen para recortar gastos en un contexto de incrementos generalizados en las tarifas y de inflación también en los costes laborales debido a la escasez de mecánicos especializados.
Aunque el Club de la Posventa de V.I. no da datos concretos, habla de «dinamismo» en el caso de los especialistas en neumáticos y de «moderado crecimiento» en la mecánica, «que también aflojó en el último trimestre», así como de las «dificultades» que sigue encontrando la carrocería. Motivos más que suficientes -sobre todo en el caso de la mecánica y la carrocería- para poner en valor el trabajo de los profesionales de los talleres con tarifas de mano de obra actualizadas que garanticen la viabilidad de los negocios a medio y largo plazo. Y es que si el dinamismo vino por la parte del neumático, cuyo precio se encareció de media un 12,7% en 2022, según datos de Adine, es que algo falla...
«¿Cuánto dinero ganas?»
Precisamente sobre costes hablaba Carlos G. Pozo, director de nuestra revista hermana ‘La Comunidad del Taller’, en su último artículo de opinión: «En enero el sector del taller fue el que más concursos de acreedores presentó. Y son cifras gruesas, pero es cierto que la rentabilidad no se mira lo suficiente. Facturar está bien, tener el taller hasta arriba de coches -léase camiones en este caso- está bien… Pero, ¿cuánto dinero ganas? Eso es lo que importa. Todo sube… ¿por qué el precio de tu trabajo sigue estable? ¿Por qué reducir el impacto de la inflación, que tú también sufres en tu negocio y en tu vida privada, restando valor a tu mano de obra, que es tu mayor valor? ¿Por qué no sube el precio de lo único que controlas?».
Ahora más que nunca es vital hacer números.



