Recuerdo cuando de pequeño acompañaba a mi padre al taller del barrio a reparar nuestro ‘flamante’ Seat 127 de color verde. Eran los años ochenta del siglo pasado. El taller era pequeño, oscuro, algo caótico, con manchas de grasa en el suelo y herramientas desperdigadas por todas partes. Pero si algo me llamaba poderosamente la atención era la colección de calendarios con fotografías de mujeres desnudas que inundaba sus paredes. Tampoco aquí había orden: unos estaban colgados en una alcayata, otros pegados con un trozo de cinta a una columna… y otros simplemente clavados a un tornillo que sobresalía de la pared.
También me llamaba la atención que ninguno de ellos servía para saber la fecha exacta en la que estábamos, ya que el cuadernillo con los meses y los días había sido arrancado. Eso sin contar los calendarios que ni siquiera se correspondían con el año en curso (había incluso ejemplares de los años setenta). Lo importante no era eso. Su función era otra.
Recuerdo también que años más tarde, ya en los noventa, el taller privado del padre de un buen amigo (en aquella época todavía muchas personas realizaban pequeñas operaciones de mantenimiento en su casa) tenía algunos calendarios similares. No había fechas, sólo fotos. Yo lo observaba (al padre de mi amigo, no al calendario) y en la práctica no prestaba atención a aquellas señoras que colgaban de sus paredes. Era pura decoración. Parte del mobiliario. Una costumbre de la época.
Con el tiempo, esas viejas fotografías fueron dejando paso a imágenes más acordes a la nueva era que se abría con el cambio de siglo. Aquellas mujeres desnudas dejaron paso a carteles de coches, anuncios publicitarios, logotipos de compañías proveedoras… y hasta el mítico calendario Pirelli comenzó a priorizar la faceta artística del fotógrafo de turno a la mera exhibición de carne, incluyendo incluso a modelos masculinos a partir de 2010. Aquello parecía superado, al menos en la imagen pública que estos negocios mostraban a sus clientes.
Hoy en día, entrar en un taller es hacerlo en un mundo completamente nuevo. Sigue habiendo grasa (y la seguirá habiendo durante años), pero aquellas imágenes de mi infancia y mi adolescencia han quedado, por suerte, desterradas. O eso creíamos…
Y es que estos días ha llegado a nuestro conocimiento la campaña publicitaria de Diesel Technic en España y Portugal, aunque ya lleva meses en marcha. El proveedor, con ánimo de involucrar a los transportistas en su campaña promocional en redes sociales, ha rotulado varios camiones con la imagen que acompaña el artículo y el siguiente texto en inglés: «Do you like what you see?». O lo que es lo mismo, «¿te gusta lo que ves?». ¿La imagen? Una silueta de una mujer formada por recambios de la compañía… Sin palabras.
Si hay campañas que no sólo no ayudan a vender, sino que además producen el efecto contrario, ésta es una de ellas. O debería serlo. Porque tenemos que desterrar esta imagen de nuestro sector, elevar su valor, ponerlo en el lugar que se merece. Y este tipo de acciones no sólo nos retrotraen al siglo XX, sino que perjudican la imagen de la posventa y la de los propios transportistas.
Nuestras empresas llevan años trabajando para alcanzar una posición de excelencia que no siempre se reconoce: somos un sector esencial, que ha sido capaz de mantener la actividad económica del país incluso en momentos tan complicados como la crisis del coronavirus, que lidera la transición tecnológica y energética que vive la industria y que genera riqueza y empleo de calidad en todos los eslabones de la cadena. Somos mucho más y campañas de este tipo nos manchan a todos. Y así nos hacemos un flaco favor a nosotros mismos…


![Autopos - [Vídeo] El Mensaje De Un Mecánico A Quienes Hablan De &Quot;Chapuzas&Quot; En Los Talleres 4 Autopos-](https://autopos.es/wp-content/uploads/2024/04/reparautojyn-chapuzas-75x75.png)

¡Vaya señoros! Si estos Rubiales de la vida se creen que pueden ir llamando la atención de los camioneros con algo tan básico como una imagen de una mujer creada con recambios van listos. ¿qué mente sucia y calenturienta podría ver algo digno de ser comentado o compartido con otros camioneros?
¡Estamos en 2023!