
El incremento del precio del gasóleo representa más del 30% de los costes directos de las empresas transportistas. Sin embargo, no se ha visto reflejado en las tarifas que las empresas cargadoras e intermediarios pagan, unas tarifas que incluso han bajado en el segundo trimestre, según informa Fetransa, federación española de transporte discrecional de mercancías.
Y es que, según la federación, la situación que atraviesa el transporte por carretera se parece mucho a la vivida en 2008, con una “subida descontrolada” del precio de los carburantes, que “comprometía seriamente la rentabilidad de las empresas y que desembocó en un paro nacional del sector”.
La alarmante subida del precio del petróleo que se viene produciendo en los últimos meses ha supuesto un incremento en el precio del gasóleo de un 30% en el último año, situando el precio medio en 1,33 euros por litro. Esto, afirma Fetransa, está ocasionando “un deterioro muy grave y preocupante en la liquidez de los autónomos y empresas transportistas, al no ser capaces de repercutir los incrementos de dichos costes en los precios que perciben de sus clientes”.
De hecho, el paso mes de mayo diversas patronales del transporte denunciaban el incremento del precio del gasóleo, asegurando que si el carburante representa más del 30% de los costes de explotación de un vehículo articulado, según sus cálculos, “supondría tener que incrementar un 7,5% los precios para los servicios de transporte solo para compensar el incremento del precio del gasóleo”. Desde entonces, el precio ha seguido su lenta pero incesante escalada, añadiendo otros diez céntimos de euro por litro, hasta alcanzar esta media de 1,33 euros/litro.
¿Qué pasa con las tarifas?
Lejos de trasladar este incremento, según los datos obtenidos del Observatorio de Precios del Transporte de Mercancías en España, que trimestralmente elabora el Ministerio de Transportes, las tarifas que las empresas cargadoras e intermediarios pagan a sus transportistas han disminuido de forma sustancial durante los últimos tres trimestres, obligándoles a prestar sus servicios de transporte por debajo de sus costes de explotación. El propio Observatorio sitúa el coste unitario por kilómetro recorrido para un vehículo articulado de carga general en 1,12 euros/km.



