En una entrevista de Marcos Iriarte para El Mundo, Carlos Moreno, consejero delegado y propietario del 70% de Ontime, pone el foco en una de las principales amenazas que afronta el transporte por carretera: la creciente falta de camiones disponibles. “Todos los veranos, y te podría decir que cada año es peor, hay menos camiones en el mercado”, asegura. Esta escasez, afirma, convierte la garantía del servicio en una prioridad absoluta, incluso por encima del precio.
Moreno denuncia que el sector se enfrenta a una tormenta perfecta: la dificultad de acceso a la profesión, la falta de atractivo para nuevos conductores y el envejecimiento del parque. El resultado es una presión cada vez mayor sobre operadores como Ontime, que deben gestionar sus rutas con una disponibilidad limitada de vehículos. Según explica, esta situación obliga a replantear los márgenes en la carga completa, tradicionalmente bajos. “Ese pequeño margen tiene que crecer porque no hay camiones”, apunta.
Pese a que Ontime cuenta con la mayor flota eléctrica del país, su CEO admite que el camión eléctrico aún no puede competir con los modelos diésel actuales. “Si un camión tarda ocho horas en cargarse, ya no puede operar en dos turnos. Eso no es sostenible”, explica. Y subraya que, mientras no haya infraestructura adecuada ni mejoras en los tiempos de carga, los vehículos Euro6 de combustión seguirán siendo fundamentales para el transporte a gran escala.
La solución, sostiene Moreno, pasa también por trabajar en la percepción del sector. “No hemos sabido hacernos atractivos”, afirma, señalando que muchas personas que podrían incorporarse a la profesión desconocen las condiciones laborales del transporte. Para revertir esta situación, Ontime impulsará una escuela sectorial abierta a toda la industria, con el objetivo de facilitar la entrada de nuevos profesionales y mejorar la formación.
En un contexto marcado por la incertidumbre y la transformación, el máximo responsable de Ontime insiste en que el reto logístico va más allá de la eficiencia o la sostenibilidad: se trata, ante todo, de asegurar que haya camiones suficientes para mover la economía.



