
En todo 2020, la caída media de los servicios de autobús ha sido de más del 50% (exactamente 50,3%), con 1.661 millones de usuarios frente a los más de 3.115 millones de 2019, según datos de Confebus, la confederación española de transporte en autobús.
Se trata, según la confederación, de un descenso “sin precedentes” provocado por las restricciones de movilidad derivadas de la crisis sanitaria.
De esta forma, los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) reflejan el profundo impacto que están teniendo las medidas impuestas como consecuencia de la pandemia en el sector, sobre todo desde el pasado mes de marzo, que han provocado una caída de casi el 60% respecto al mismo periodo del año anterior (marzo-diciembre).
Desde que se inició el estado de alarma -el pasado 14 de marzo- hasta el 31 de diciembre de 2020, las empresas de transporte de viajeros por carretera han perdido 4.000 millones de euros y, para el primer semestre de 2021, la previsión de pérdidas asciende a 2.400 millones de euros, según los datos de Confebus. Asimismo, están en peligro 30.000 empleos y un tercio de las empresas que conforman el sector.
El presidente de la confederación, Rafael Barbadillo, se ha expresado con respecto a esta caída asegurando que “gracias a la superación de los numerosos retos tecnológicos, medioambientales y regulatorios a los que se ha enfrentado sector del transporte en autobús en los últimos años, la cifra total de viajeros registrada en 2019 mostraba un crecimiento sostenido del sector, superando incluso las cifras previas a la crisis de 2008. Sin embargo, las medidas adoptadas por las administraciones y las limitaciones de movilidad, provocadas por la pandemia, han acabado con esta senda de crecimiento iniciada hace más de una década”.
Por tipo de transporte

Con respecto al transporte discrecional -el que se desarrolla sin sujeción a itinerario, calendario ni horario preestablecido- acumuló un descenso del 75,2% en 2020 con 52,6 millones de viajeros, frente a los casi 221 millones de 2019. En estos servicios, la caída de marzo a diciembre ha sido del 84,8%.
Asimismo, el transporte interurbano en autobús registró un decrecimiento del 45,5% respecto a 2019, con un total anual de 397,3 millones de usuarios, frente a los 731 millones del año anterior, siendo este descenso del 54,6% desde el mes de marzo. Asimismo, en esos meses, los viajeros de cercanías cayeron un 54,1%, los de media distancia un 56,3% y los de larga distancia un 73,6%.
Por su parte, el número de usuarios del transporte urbano experimentó un total de 1.007 millones de viajeros en autobús, en comparación con los 1.831 millones de 2019, lo que supone una caída del 45% respecto a la cifra alcanzada en 2019 y del 54,1% desde marzo de 2020.
Por último, el transporte especial -escolar y laboral- registró 204 millones de viajeros frente a los 331 millones del año anterior, con un 35,8% menos que en 2019 y un descenso desde el mes de marzo del 42%.
“La situación es crítica”
Ante esta situación de caída “sin precedentes”, Confebus señala que “la situación a la que se enfrenta el sector es crítica” y que “sin el apoyo del Gobierno no se podrá garantizar la supervivencia de muchas de nuestras empresas”. Por tanto, desde la confederación consideran “imprescindible” contar con el apoyo de las Administraciones, las cuales, aseguran, “deben tener en cuenta nuestras peticiones y propuestas, porque nos estamos jugando la continuidad de miles de empleos y el futuro, no ya de un sector, sino de todo un modelo productivo fundamental para la economía de nuestro país”.
En este sentido, en pro de la supervivencia del sector, Confebus solicita, entre sus principales demandas, “el impulso de nuevas fórmulas de financiación, un nuevo fondo de compensación para que las administraciones puedan compensar el déficit generado por los servicios de transporte en autobús en 2021, junto con programas de ayudas directas que garanticen la continuidad del autobús”.
Un sector clave para la sociedad y economía española
Ante esta situación, la confederación española busca poner en valor el transporte en autobús, considerándolo “clave” para la economía española, el cual, antes de la crisis, facturaba casi 6.000 millones de euros al año, dando trabajo a más de 95.000 personas.
En palabras de Rafael Barbadillo, presidente de Confebus, “somos un sector fundamental para liderar la reactivación económica sostenible de España, garantizando la movilidad y el arranque del resto de sectores”.
En cuanto a las previsiones para el 2021, Confebus afirma que los datos mantendrán la tendencia a la baja, con cifras similares a las registradas en 2020. Así, aparte de las necesidades económicas, la confederación subraya la necesidad de acelerar el plan de vacunación, con el fin de llegar al verano con el 70% de la población vacunada. Asegurando que, “será en este momento cuando se inicie la senda de la recuperación de la movilidad y de la economía en su conjunto, y comiencen a sanar las profundas heridas que esta crisis está ocasionando”.

