El año pasado la Comisión Europea propuso una normativa de emisiones Euro 7 que redujera las emisiones contaminantes de los vehículos con motor de combustión y ahora el Parlamento Europeo ha aprobado un acuerdo que entrará en vigor a partir del 1 de julio de 2025 para las furgonetas (vehículos de categoría N1) y del 1 de julio de 2027 para los camiones (vehículos de categoría N2 y N3).
El texto -que aún no es el final porque tiene que ser consensuado con el Consejo de la Unión Europea, pero no será muy distinto al definitivo- pretende actualizar los límites para las emisiones de escape -como óxidos de nitrógeno, partículas, monóxido de carbono y amoníaco- e incorporar medidas nuevas para reducir las emisiones procedentes, tanto de los neumáticos como de los frenos, y para aumentar la vida útil de las baterías.
Asimismo, en la propuesta ha figurado que el Parlamento Europeo comulga con los niveles de emisiones para turismos que determinó la Comisión, pero ha propuesto un nuevo desglose de emisiones en tres categorías para los vehículos comerciales ligeros según su peso. También ha señalado límites más estrictos en lo que a emisiones de gases de escape medidos en laboratorio y en condiciones reales de conducción para autobuses y camiones se refiere.
Primeras impresiones de la nueva Euro 7
El relator del informe, Alexandr Vondra, eurodiputado checo del Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos, ha asegurado que con la propuesta existe un «equilibrio» entre los objetivos medioambientales y los intereses de los fabricantes, «alejados de posiciones extremas».
De lo contario, los ecologistas de Transport & Environment (T&E) consideran que la norma es «peor que inútil»: «será utilizada para lavar de verde los automóviles sucios» y «no logra aumentar significativamente la protección contra la contaminación del aire», han afirmado.
Por su parte, la asociación internacional del transporte por carretera, la IRU, cree que estas normas son más «sensatas» que las que propuso la Comisión: “nos complace ver que el pleno del Parlamento ha alcanzado una posición realista sobre los estándares de emisiones Euro 7. Esto es exactamente lo que la UE necesita, un entorno regulatorio que fomente la eficiencia y la sostenibilidad», ha destacado Raluca Marian, directora de IRU para los asuntos legislativos de la UE.
Mientras, según la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (Acea), el Parlamento ha votado «un enfoque más realista» en comparación con lo propuesto por la Comisión, pero la Euro 7 «tiene todavía un precio elevado y se encuentra en un momento crítico para la industria».



