La industria de neumáticos recauchutados –una opción preferente para las flotas de transporte hasta la irrupción del neumático asiático– atraviesa una de sus peores crisis, a pesar de su relevancia para la sostenibilidad y la economía circular. En el marco de Motortec 2025, representantes del sector, instituciones y expertos medioambientales se reunieron para abordar el futuro de esta actividad industrial, que podría desaparecer en las próximas décadas, según alertaban los expertos.
En 2004, España contaba con 46 plantas dedicadas al recauchutado, con una producción superior a 1,1 millones de neumáticos renovados. Sin embargo, en 2022 esas cifras se redujeron a sólo 19 plantas y alrededor de 540.000 unidades. De seguir esta tendencia, se prevé que el sector caerá por debajo del umbral de relevancia (100.000 unidades/año) en 2046.
Para las asociaciones del sector, este retroceso no sólo representa la pérdida de un importante sector económico, sino que también tiene graves consecuencias medioambientales. El recauchutado permite reducir hasta un 70% el uso de materias primas y disminuir las emisiones de CO2 en un 30% respecto a los neumáticos nuevos. Además, duplica la vida útil de los productos y ofrece un ahorro significativo a las flotas, que pueden reducir hasta un 40% sus costes al optar por neumáticos recauchutados.
Falta de acción institucional
En el foro moderado por María García de la Fuente, presidenta de la Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA), se dejó claro que la situación de la industria del recauchutado es insostenible sin políticas públicas activas. Salvador Pérez, presidente de la Asociación Española de Neumáticos Reciclados (AER), denunció que «la industria está cansada de promesas incumplidas» y exigió la aplicación efectiva de las medidas contempladas en el Real Decreto 1619/2005. Pérez reclamó que se establezcan objetivos de reutilización obligatorios y se promueva activamente la reutilización de neumáticos, favoreciendo a las empresas que apuesten por esta opción.
En la misma línea, Javier de Jesús, director operativo de TNU, subrayó la importancia de la colaboración de las comunidades autónomas para implementar políticas eficaces, lamentando la falta de representación autonómica en el foro. «Si no hay una demanda real por parte del sector público, las cifras de recauchutado seguirán cayendo a pesar de nuestro esfuerzo», señaló.
Desafíos europeos
Guido Gambassi, presidente de la Asociación Europea de Recauchutadores (BIPAVER), presentó datos preocupantes sobre la situación del recauchutado en Europa: «La cuota de mercado del recauchutado en Europa ha caído un 26% en los últimos 15 años y sigue en descenso, empujada por las importaciones asiáticas».
A nivel europeo, se reconoce la importancia del recauchutado dentro de la estrategia de sostenibilidad. Daniel Martín Montalvo, responsable de Economía Circular en la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), destacó que «el recauchutado extiende el tiempo de uso de los materiales. Y eso es la base de la economía circular. Hay que priorizar el uso, no sólo reciclar».
Paolo Tosaratti, de la Dirección General de Energía de la Comisión Europea, también subrayó la necesidad de reforzar la confianza en los neumáticos recauchutados, destacando que se está trabajando en un etiquetado fiable que ayude a mejorar la percepción del sector. «El sector necesita confianza y precio competitivo. El etiquetado ayudará», afirmó Tosaratti.

La necesidad de apoyo institucional
Para garantizar la supervivencia del recauchutado, se hace necesario un apoyo firme desde las instituciones, según los participantes. Timoteo de la Fuente, subdirector general de Calidad y Seguridad Industrial del Ministerio de Industria y Turismo, apuntó que el futuro de la industria pasa por integrar el recauchutado en los planes de movilidad sostenible, y subrayó que «la economía circular se impondrá por necesidad. No hay caucho ni petróleo suficiente en el planeta».
La industria también está invirtiendo en innovación para mejorar los procesos de recauchutado, desarrollando nuevos moldes y adaptándose a los requisitos de los vehículos eléctricos. Salvador Pérez recordó que el recauchutado no debe considerarse un producto aparte, sino una fase natural del ciclo de vida del neumático. «Los neumáticos recauchutados están homologados bajo la misma normativa europea que los nuevos, y el 95% de las grandes aerolíneas los utilizan en sus trenes de aterrizaje», explicó.
Lo que piden
La industria del recauchutado, por tanto, pide medidas urgentes para garantizar su supervivencia. Entre sus propuestas, destacan:
- Impulsar compras públicas verdes que favorezcan el uso de neumáticos recauchutados en flotas institucionales.
- Revisar y adaptar los CAE (Clasificación de Actividades Económicas) para facilitar el acceso a ayudas y fondos europeos.
- Establecer objetivos de reutilización vinculantes y aplicar medidas fiscales, regulatorias o promocionales que fomenten la demanda real de neumáticos recauchutados.
- Revisar el Reglamento EUDR para excluir las carcasas reutilizables.
- Incluir los neumáticos recauchutados en el etiquetado europeo de eficiencia.
- Desarrollar campañas de sensibilización, tanto profesionales como públicas, para mejorar la percepción del recauchutado.



