Los vehículos comerciales que acumulan más de un año con la ITV caducada presentan una tasa de rechazo del 34,1%, frente al 20,8% de aquellos que acuden a la inspección dentro de plazo. Los datos de AECA-ITV ponen de manifiesto la relación entre el retraso de la inspección y la aparición de defectos graves y muy graves, en un segmento caracterizado por el uso intensivo y el elevado kilometraje.
La tasa de rechazo aumenta progresivamente a medida que se prolonga el retraso. Según los datos analizados por la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV), el 26,3% de las furgonetas y vehículos comerciales ligeros que acuden a la ITV con entre cero y seis meses de retraso no supera la inspección. El porcentaje asciende al 30,9% cuando el retraso se sitúa entre seis y doce meses y alcanza el 34,1% cuando supera un año.
En comparación, el porcentaje de rechazo entre los vehículos que realizan la inspección en plazo se sitúa en el 20,8%. Esto supone una diferencia de 13,3 puntos porcentuales y un incremento del 65% en la tasa de rechazo entre ambos grupos.
| Retraso respecto a la ITV | Vehículos rechazados |
|---|---|
| En plazo | 20,8% |
| 0–6 meses | 26,3% |
| 6–12 meses | 30,9% |
| Más de 12 meses | 34,1% |
Para Guillermo Magaz, director gerente de AECA-ITV, los datos ponen de manifiesto la importancia de mantener los plazos de inspección, especialmente en vehículos comerciales sometidos habitualmente a un uso intensivo. Según explica, la ITV permite comprobar periódicamente elementos relacionados con la seguridad vial y las emisiones, facilitando la detección de defectos antes de que puedan agravarse.
Alumbrado, emisiones y neumáticos concentran los defectos
Los datos correspondientes a 2025 permiten identificar también los sistemas en los que se concentra una mayor proporción de los defectos detectados durante las inspecciones de estos vehículos.
El capítulo de alumbrado y señalización representa el 23,2% de los defectos, seguido de emisiones contaminantes, con un 19,2%, y de ejes, ruedas, neumáticos y suspensión, que acumulan el 18,8%. A continuación se sitúan los frenos, con un 12,4%, y acondicionamiento exterior, carrocería y chasis, con un 8,3%.
Son, en buena parte, componentes directamente relacionados con el mantenimiento habitual de los vehículos comerciales y sometidos a un desgaste significativo debido a sus condiciones de utilización.
| Capítulo de inspección | Peso sobre los defectos detectados |
|---|---|
| Alumbrado y señalización | 23,2% |
| Emisiones contaminantes | 19,2% |
| Ejes, ruedas, neumáticos y suspensión | 18,8% |
| Frenos | 12,4% |
| Acondicionamiento exterior, carrocería y chasis | 8,3% |
Más kilómetros y uso intensivo
El contexto de explotación ayuda a explicar la importancia del mantenimiento de estos vehículos. Las furgonetas y comerciales afrontan habitualmente trayectos urbanos, paradas y arranques frecuentes, maniobras de carga y descarga, circulación con diferentes niveles de carga y, en determinados casos, sobrecargas. Todo ello incrementa las exigencias sobre frenos, neumáticos, suspensión, transmisión y sistemas anticontaminación.
A estos factores se suma la antigüedad y el kilometraje de los vehículos que pasan la inspección. Según AECA-ITV, la antigüedad media se sitúa en 17,7 años, mientras que el kilometraje medio alcanza los 230.000 kilómetros en las furgonetas y los 320.000 kilómetros en los vehículos comerciales ligeros.
Entre los elementos que pueden verse afectados se encuentran los sistemas de escape y anticontaminación. AECA-ITV señala especialmente la posible obstrucción del filtro de partículas (DPF) en vehículos que realizan recorridos cortos y urbanos, en los que puede no alcanzarse con suficiente frecuencia la temperatura necesaria para completar los procesos de regeneración.
| Perfil de los vehículos inspeccionados | Dato |
|---|---|
| Antigüedad media | 17,7 años |
| Kilometraje medio — furgonetas | 230.000 km |
| Kilometraje medio — comerciales ligeros | 320.000 km |
Los frenos también soportan una elevada exigencia en este tipo de explotación. Las frenadas frecuentes e intensas pueden favorecer el sobrecalentamiento de las pastillas y la deformación de los discos. En el caso de neumáticos y suspensión, una presión incorrecta combinada con una carga elevada puede acelerar el desgaste y provocar daños en componentes como ballestas y amortiguadores.
El paso del tiempo añade otros posibles puntos de intervención para el taller, como el sistema eléctrico y de iluminación, con problemas que pueden ir desde bombillas fundidas hasta fallos del alternador o deterioro de cables y conectores. El sistema de refrigeración también puede presentar fugas, manguitos deteriorados o problemas en la bomba de agua.
La prevención como factor de mantenimiento
Para AECA-ITV, la evolución de las tasas de rechazo evidencia la importancia de utilizar la inspección como herramienta de prevención, especialmente en vehículos comerciales que soportan un uso intensivo.
La asociación recomienda realizar la ITV hasta un mes antes de la fecha de caducidad, una posibilidad que permite planificar la inspección con antelación sin reducir el periodo de validez de la siguiente inspección. Mantener la inspección al día permite, además, evitar las sanciones previstas por circular con la ITV caducada, que pueden ascender a 200 o 500 euros dependiendo de las circunstancias.

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