La Asociación Española del Transporte (AET) ha destacado el sector del V.I. como el segundo que más usa la tecnología Blockchain, solo por detrás del sector Fintech, formado por empresas que usan la tecnología para la automatización de procesos y servicios financieros. Asimismo, ha destacado el uso de la plataforma Besu como una de las más punteras para el sector del transporte y logística.
Así lo ha recogido AET en su informe ‘Introducción y comparativa de diferentes tecnologías de registro distribuido para el desarrollo de casos de uso’ sobre la situación actual de la tecnología Blockchain y su uso en el sector del transporte y la logística. Para la asociación, el sector del transporte es el “escenario perfecto para su aplicación” por sus entornos completos y colaborativos, la multitud de actores que integra, los conflictos de intereses que se dan en él, la documentación estandarizada que genera y la fuerte normativa que lo regula.
Entre las plataformas Blockchain el informe destaca Besu en el caso del transporte y la logística. Una plataforma que, según los datos, está implementándose en varias plataformas referentes nacionales y europeas porque destaca en factores imprescindibles para el sector: la trazabilidad extremo a extremo de la cadena de suministro, la automatización y la certificación de información.
De hecho, el informe indica que consorcios nacionales e internacionales como European Blockchain Services Infrastructure (EBSI), LacChain (Latinoamérica) y Alastria (España) ya han apostado por la plataforma Besu para el despliegue de sus redes Blockchain.
Otras plataformas que se analizan en el estudio son Hyperledger Fabrica y Quorum. No obstante, como conclusión se extrae que «generalizando, Besu, que alberga las ventajas de Hyperledger y Etherum, es una de las tecnologías más punteras y ha crecido de manera considerable desde hace meses a esta fecha, debido a que los desarrolladores han visto beneficiosas características”.
¿Qué es Blockchain?
Se trata de una tecnología basada en una cadena de bloques de operaciones digitales que es «segura, descentralizada, sincronizada y distribuida«. El Blockchain crea una base de datos compartida a la que tienen acceso sus participantes, los cuáles pueden rastrear cada movimiento que realicen, como un gran libro inmodificable y compartido que van escribiendo varios ordenadores simultáneamente, sin la necesidad de que intervenga un tercero, explican desde Solunion e IEBS.



