El nuevo Reglamento Europeo contra la morosidad impondrá plazos más estrictos de pago a los cargadores e intermediarios del transporte, quienes deberán abonar las facturas a los transportistas en un máximo de 30 días desde la realización del porte. La medida ha sido aprobada este martes por una amplia mayoría en el pleno del Parlamento Europeo con 459 votos a favor y solo 96 en contra. Una noticia positiva que también tendrá su impacto en la posventa, ya que la falta de liquidez de las empresas de transporte es uno de los aspectos que más perjudican a nuestro sector.
Anteriormente, el plazo máximo de pago era de 60 días, pero con esta nueva normativa se busca agilizar los pagos y combatir la morosidad en el sector del transporte. En España, la legislación ya contempla multas de hasta 30.000 euros para las empresas morosas en este ámbito, y según datos del Ministerio de Transportes, la inspección ha aumentado en un 1.847% los expedientes a empresas que incumplieron con los plazos de pago en 2023.
Reducción de tiempos de pago
Las medidas de imposición de multas y persecución de las empresas morosas han dado resultados positivos en la reducción de los tiempos de pago en los últimos años, según el Observatorio de la morosidad de Fenadismer. En el mes de marzo, los plazos de pago se situaron en 64 días, cerca del límite legal establecido. Aunque sigue existiendo un incumplimiento por parte del 70% de las empresas, que pagan entre 60 y 90 días, este porcentaje ha disminuido en comparación con años anteriores.
Llama la atención que un 7% de las empresas incumplidoras aún pagan pasados los 120 días, aunque este porcentaje ha disminuido considerablemente desde el 20% registrado en 2022. Con estas nuevas medidas y la posibilidad de imposición de multas más severas, se espera que la morosidad en el sector del transporte continúe reduciéndose y que los pagos a los transportistas se realicen de manera más ágil y eficiente.


