La presidenta de Faconauto, Marta Blázquez, junto a Pilar Fernández, presidenta de la división de vehículos industriales, y José Ignacio Moya, director general, han pedido en un encuentro con la prensa la continuidad de las ayudas para la transformación de las flotas de vehículos pesados hacia tecnologías cero emisiones, actualmente agotadas. Y es que a pesar de la apuesta de la Administración por la electrificación, los camiones eléctricos apenas representan en España el 0,5% de las ventas (este año sólo se prevén 200 matriculaciones).
La petición de Faconauto destaca la importancia de enfocar la descarbonización del transporte profesional, no solo impulsando tecnologías cero emisiones, sino también retirando de las carreteras los camiones más antiguos (la edad media de las tractoras en España es de 14,3 años). En este sentido, la patronal sugiere vincular la actual ayuda para el achatarramiento de vehículos con la adquisición de nuevos camiones, como parte de un enfoque integral hacia la modernización y sostenibilidad en el sector.
Asimismo, la patronal de los concesionarios señala la importancia de agilizar la obtención de permisos para la instalación de puntos de recarga, actualizar las redes eléctricas, facilitar áreas para la recarga de camiones y promover otras tecnologías como los combustibles renovables o el hidrógeno. En definitiva, se trata de adaptar nuestro país a las exigencias del Reglamento de Infraestructuras para Combustibles Alternativos (AFIR), firmado en julio del año pasado. Este reglamento obliga a los Estados miembros a instalar más estaciones de recarga de combustibles alternativos en toda Europa con el objetivo de reducir la huella de carbono del sector del transporte.
“Los vehículos pesados electrificados comienzan a ser una realidad comercial y una herramienta esencial para alcanzar los objetivos de descarbonización del transporte por carretera. Ahora bien, sin una acción decidida, sin un plan específico y contundente para la adopción de estas tecnologías y para el despliegue de la infraestructura de recarga ad hoc, España quedará rezagada y nuestro importantísimo sector del transporte perderá parte de la gran competitividad que hoy atesora. El Gobierno tiene que poner el foco también en los camiones”, ha pedido la presidenta de Faconauto, Marta Blázquez.
«Un buen año»
La directiva de Faconauto hacía balance de un 2023 que consideraba como «bueno» para los concesionarios de vehículos industriales, que han cerrado el ejercicio con un total de 28.686 matriculaciones, un incremento del 22,3% respecto al año anterior (leer noticia). Este resultado positivo se atribuye a una regularización progresiva de las entregas, especialmente en el segundo semestre, superando las expectativas. Para el presente año, la patronal espera que la demanda se ajuste, anticipando una disminución del mercado en torno al 7%, con alrededor de 26.500 matriculaciones, aunque aún por encima de las cifras prepandemia.
“Este año 2024 esperamos el asentamiento del negocio de los concesionarios de vehículos industriales, después de la ‘montaña rusa’ de los años pospandemia. Se ajustará la demanda, y se equilibrará el mercado, una vez que los plazos de entrega han vuelto a lo que era normal antes, es decir, alrededor de tres o cuatro meses. En paralelo, no esperamos ampliación de flotas, sino renovación, por lo que lo previsible es una ligera caída del mercado, razonable tras el considerable incremento de 2023. Con estas previsiones, lo esencial para nuestras empresas será buscar la rentabilidad de la concesión a través de la oferta total a nuestros clientes, fidelizándolos y controlando el gasto, en un contexto en el que la oferta va a ser mayor», ha indicado Pilar Fernández, presidenta de la división de industriales de Faconauto.
En cuanto a las transferencias de vehículos usados, tras un incremento del 4% en el pasado ejercicio, los concesionarios esperan cierta reactivación para el 2024, con un crecimiento estimado cercano al 5%. Por último, la facturación de la posventa experimentó un crecimiento del 12% en 2023, y se espera un aumento similar para este año. Sin embargo, se señalan posibles desafíos, como cambios en la legislación laboral, la escasez de mano de obra cualificada y la incertidumbre en la llegada de piezas debido a problemas en el transporte en el Mar Rojo.



