El sector del camión amanecía hoy con una tristísima noticia. Oti Cabadas, más conocida como ‘Coco’ nos ha dejado con tan solo 41 años tras sufrir un ictus. Una pérdida que ha dejado al sector del transporte sin una de sus figuras más queridas y respetadas y que deja un vacío enorme entre compañeros, amigos y todos aquellos que la conocieron por su pasión, su carácter y su incansable defensa de la profesión.
Porque Oti fue mucho más que una camionera profesional, fue un referente: sobre todo para otras mujeres a las que inspiró a dar el paso de subirse a un camión para dedicarse su vida a él. Y no lo tuvo fácil, a lo largo de trayectoria, sobre todo en los inicios, fueron muchas las barreras que tuvo que derribar, personas que, por el hecho de ser mujer, no creían en ella o que ponían en duda su capacidad para convertirse en camionera profesional… Finalmente, demostró que el volante no entiende de géneros, sino de vocación y acabó ganándose el hueco, el respeto y el cariño del sector.
Sin embargo, el hueco que deja Oti va más allá de lo profesional, por cómo era ella. Una mujer alegre, buena compañera, luchadora, de carácter noble pero fuerte y con una sonrisa que contagiaba buena energía, como pudimos comprobar el equipo de este medio cuando tuvimos la suerte de conocerla en el ETRC de camiones celebrado en el Jarama los pasados 4 y 5 de octubre: “Porque tu partida no es una partida más, porque tú eras una de esas personas que no solo era fan de lo que hacía, de su trabajo y su camión… Eras mucho más que eso, eras fan de los abrazos, de los reencuentros, de las risas, de vivir cada momento como si fuese el último y transmitiendo siempre la mejor vibra”, se despiden de ella JDC Jóvenes del camión en una publicación en Facebook.
Oti tenía miles de seguidores en redes sociales, con quienes compartía sus experiencias en carretera, su día a día, con un enorme compromiso y amor por el sector. También participó en gran cantidad de eventos, en medios especializados e incluso colaboraba con reconocidas marcas como Varta o IVECO.
Era un ejemplo de pasión por su trabajo, muy respetada y querida en el sector, de hecho así puede verse en los mensajes de dolor y admiración que compañeros y seguidores de toda España han compartido en internet tras conocer la triste noticia: “Dejas una huella enorme aquí abajo. Siempre te recordaremos”.
Descansa en paz, Oti Cabadas.



