Ferodo ha ampliado su catálogo para vehículo industrial con una nueva gama de pastillas de freno sin tecnología ProTecS®, una solución con la que la marca busca cubrir segmentos del parque más antiguos y ampliar su oferta para determinadas aplicaciones del mercado aftermarket.
Hasta ahora, las pastillas de freno de la compañía incorporaban el sistema ProTecS® desarrollado por Knorr-Bremse, una tecnología utilizada ampliamente en primer equipo que se basa en una conexión permanente soldada entre el muelle y la placa trasera de la pastilla. Según explica la marca, este sistema sigue siendo la referencia preferida por numerosos fabricantes OE.
Sin embargo, el crecimiento y envejecimiento del parque de vehículo industrial está llevando a algunos proveedores a diversificar soluciones para adaptarse también a aplicaciones más veteranas y sensibles al coste de mantenimiento. En este contexto, Ferodo ha decidido introducir una nueva línea de pastillas con un diseño estándar de muelle fijado mediante abrazadera.
La compañía señala que estos nuevos productos mantienen materiales de fricción homologados bajo normativa R90 y fabricados en Europa, además de incorporar accesorios originales de alta calidad de Knorr-Bremse.
Nuevas referencias
La nueva gama presentada por Ferodo incorpora inicialmente tres referencias destinadas a sistemas de freno Knorr-Bremse ampliamente extendidos en el mercado europeo de vehículo industrial.
- La referencia FCV1373BFE (WVA 29087) está destinada a sistemas SB/SN7 y cubre aplicaciones de marcas como DAF, Iveco, MAN, Mercedes-Benz, Neoplan, SAF, Scania o Setra, entre otras.
- Por su parte, la referencia FCV1275B (WVA 29093) está diseñada para sistemas SB/SN6 presentes en vehículos de DAF, Iveco, MAN o Mercedes-Benz.
- La tercera referencia introducida es la FCV1657B (WVA 29158), compatible con sistemas SK7 utilizados principalmente por JOST y SAF.
Con este lanzamiento, Ferodo continúa reforzando su presencia en el mercado de recambio para vehículo industrial, un segmento en el que la evolución del parque circulante está obligando a fabricantes y distribuidores a adaptar su oferta tanto a vehículos de última generación como a flotas con mayor antigüedad.



