La Feria Internacional del Autobús y el Autocar (FIAA 2024) celebrará su decimoquinta edición del 22 al 25 de octubre en Ifema Madrid. Con previsiones positivas, contará con alrededor de 120 empresas expositoras y ocupará dos pabellones, incrementando la superficie expositiva en un 66%. Hemos hablado con David Moneo, director de la feria y responsable de los salones de movilidad en Ifema, para descubrir qué podemos esperar del evento y su relevancia para la posventa. Todas las respuestas en la siguiente entrevista.
A sólo tres meses de la feria, los números hablan por sí solos, más del 80% de superficie expositiva ya está vendida; estarán satisfechos…
Hay que poner las cosas en su contexto. FIAA venía de una situación muy complicada: la penúltima edición se celebró en 2017 y la de 2020 no pudimos celebrarla por el COVID, aunque ya la teníamos muy avanzada y con muy buenas perspectivas. Pero con la pandemia, el sector del transporte de viajeros por carretera fue uno de los más castigados. Por lo tanto, la edición de 2022 la celebramos contra viento y marea con un mercado que todavía estaba muy tocado.
¿Y no tenía más sentido esperar a 2023?
Es cierto que el mercado empezaba a despegar, pero en 2023 nos coincidía con Busworld, y eso nos habría generado un problema con las marcas internacionales. Por lo tanto, no teníamos muchas opciones en los años pares: era intentarlo en 2022 o irnos a 2024, y eso ya suponía una distancia de siete años con la última edición, por lo que había un riesgo evidente de que la feria se hundiese. Así que decidimos poner toda la carne en el asador en 2022, aunque no pudimos contar con la presencia de los carroceros de Ascabus [la asociación nacional de fabricantes de carrocerías y buses].
Una ausencia importante…
Desvirtuó la feria porque al final la feria la hacen los expositores y los miembros de Ascabus son una parte importantísima de este sector. Hablamos de empresa como Irizar, UNVI, Sunsundegui, Castrosua… y lógicamente lo notamos.
¿Vuelven en 2024?
Sí, este año volverá a haber presencia de los carroceros de Ascabus, con lo cual recuperamos esa esencia, ese aroma, de las FIAA de antes de 2017.
Las cifras de espacio expositivo y número de empresas no están lejos…
Este año vamos a crecer a unos 15.000 o 16.000 metros cuadrados. Es cierto que hay nuevos fabricantes que vienen de Turquía y de Asia y que eso nos permitirá retomar la senda de ediciones pasadas en lo que se refiere a expositores. De hecho, ya estamos en las cifras de antaño en número de empresas, pero es cierto que han reducido un poco los metros de participación, por lo tanto, necesitamos más expositores para conseguir la misma presencia.
«También habrá empresas del mundo de la posventa porque es un buen escenario para entrar en contacto con flotas, que al fin y al cabo son clientes importantes de los distribuidores y los talleres».
Y luego está la respuesta del visitante profesional, ¿tienen confianza en que será una buena feria en cuanto a asistencia?
Yo creo que esta edición puede ser la de mayor éxito porque hubo unos años en los que la feria coincidía con Busworld y se dieron cuenta de que FIAA debía buscar otro momento para no chocar con ella. En 2017 se llevó a mayo, pero no tuvo la respuesta que se esperaba porque los operadores de menor tamaño no pudieron acudir porque estaban tanto con la campaña escolar como con la de turismo, por lo que fue una edición un poco descafeinada en cuanto a público.
Ahora estamos bien posicionados porque no chocamos con Busworld [se celebró en 2023 y la próxima edición tendrá lugar en 2025] y además hemos vuelto a octubre para que todos los operadores puedan estar presentes. Es la primera vez en casi diez años que se celebra realmente de manera apropiada, tanto por calendario como por la presencia de expositores.

¿Cuál es el perfil del expositor?
Principalmente, los fabricantes de autobuses y transformadores de chasis. Tenemos carroceros muy fuertes en España que estarán en la feria, y también buena parte de la industria auxiliar y de los proveedores que dan servicios tanto a flotistas y operadores como a los propios carroceros. Y también habrá empresas del mundo de la posventa [RS Turia tuvo stand propio en 2022] porque es un buen escenario para entrar en contacto con flotas, que al fin y al cabo son clientes importantes de los distribuidores y los talleres.
Y luego están los visitantes, sobre todo operadores de todos los tamaños con autobuses en sus flotas, empresas de transporte público como la EMT de Madrid, que es uno de nuestros ‘partners’ principales, o el Consorcio Regional de Transportes de Madrid. De hecho, vamos a invitar a todos los consorcios de España porque queremos que haya una reunión de consorcios en la feria. Estamos en una época en la que van a salir licitaciones en todas las líneas y es un momento importante para el sector.
¿Qué puede esperar el visitante del sector de la posventa de V.I.?
Es una feria que les interesa porque hay muchas flotas. Las de mayor tamaño tienen sus talleres propios, pero compran recambios a los distribuidores de vehículo industrial, y también hay flotas más pequeñas que no compran recambios, pero que son interesantes para las redes de talleres. Al final la posventa del vehículo industrial tiene que estar donde esté el cliente y en esta feria está su cliente.
¿Encontramos muchas actividades paralelas?
Queremos celebrar las jornadas de posventa que ya realizamos en 2022 por la importancia que la posventa tiene en la correcta gestión de la flota. Y estamos también organizando un evento el día previo a la inauguración, pero no queremos saturar el calendario de actividades paralelas porque los expositores lo que nos reclaman es que la atención esté en el stand. Hay que tener mucho cuidado con las actividades que realizas porque los propios expositores ya organizan las suyas propias y no queremos dispersar la visitante.

