Fran Egea (Sevilla, 1980), hijo del histórico recambista sevillano Paco Egea, no heredó de su padre la afición por el Betis -él es socio del Sevilla-, pero sí recibió aquello que considera mucho más importante: una forma de entender la empresa y las relaciones personales basada en la honradez y la lealtad: “Intento que Eurorecambios no sea solo una máquina de ganar dinero, sino que tenga un propósito. Mi padre me enseñó que antes que el negocio están las personas, que en la vida no solo hay que ser honrado, sino también parecerlo, y que, si haces las cosas bien, el negocio terminará llegando”. Hoy estos son los valores que guían el día a día de una empresa que emplea a más de 70 personas y que cuenta con nueve sucursales en toda Andalucía. De eso, de valores, aunque no solo, va esta entrevista…
En la estación de Santa Justa nos esperaba Fran Egea para conducirnos hasta la central de la empresa que dirige, Eurorecambios del Camión, en Alcalá de Guadaíra, antiguo cuartel general de la extinta Turbosur. En esas mismas instalaciones dio los primeros pasos en el sector del vehículo industrial su padre, el histórico Paco Egea -fallecido en 2021 con tan solo 65 años-, y esta conversación tenía que empezar precisamente por él, por sus inicios y su forma de entender la vida y los negocios. Y eso hicimos.
“MI PADRE EMPEZÓ CON 14 AÑOS”
«Mi padre era del año 56 y su historia con el recambio es la de toda una vida de esfuerzo y trabajo desde lo más básico. Él empezó con solo 14 años en la cooperativa de taxis de Sevilla, pero no lo hizo sentado detrás de un mostrador, sino repartiendo piezas con un triciclo de pedales por las calles de la ciudad. Ese fue su primer contacto con el sector. Con el tiempo, a fuerza de voluntad y de conocer el producto desde abajo, llegó a ser el encargado de recambios de la propia cooperativa. De ahí dio el salto a una empresa que entonces era un referente en Sevilla: Repuestos Pino Montano. Era 1980 y tendría unos 24 años”.
“SE ASEGURÓ DE QUE COBRARAN HASTA EL ÚLTIMO DÍA”
“En Repuestos Pino Montano estuvo hasta el año 89 más o menos, ejerciendo como encargado. El dueño de la empresa era también socio de Recambios Segura, que en aquel entonces era una autoridad absoluta en Sevilla. Sin embargo, Repuestos Pino Montano acabó cerrando por unas inversiones que no salieron bien. Mi padre siempre nos contaba que él se encargó con el dueño de que se les pagara a todos los proveedores y de que los empleados cobraran hasta el último día para que nadie se quedara en la calle con una deuda pendiente. Esa es la filosofía que nosotros traemos de origen. De hecho, gracias a esa forma de actuar, mi padre terminó siendo el ‘padrino’ de muchísima gente que hoy sigue en el recambio de Sevilla, o que se ha jubilado después de toda una vida”.


“MONTÓ UNA TIENDA DE ROPA CON MI MADRE”
“Cuando Repuestos Pino Montano cerró, mi padre estuvo en el paro muy pocos meses. De hecho, aprovechó el paro agrupado para montar con mi madre una tienda de ropa en Dos Hermanas, que es donde hemos vivido siempre y donde seguimos viviendo. Mi madre trabajó allí siete u ocho años, pero mi padre no estuvo ni tres meses porque lo fichó Jiménez Maña. Eso fue ya en 1990. En esa época, Jiménez Maña era prácticamente un punto de venta en la calle Arjona de Sevilla. Y entre mi padre y Manolo Jiménez hijo [actual presidente de Corporación Jiménez Maña] revolucionaron aquella casa. Entre los dos empezaron a expandir el negocio, a abrir las primeras sucursales y a convertir lo que era una tienda en una organización mucho más grande”.
“VIO QUE ERA UNA OPCIÓN INTERESANTE”
“Mi padre tuvo mucho que ver con la entrada de Jiménez Maña en AD Parts. Él venía de Repuestos Pino Montano, que ya era miembro de Gedasa, que era como se llamaba el grupo de compras antes de ser AD Parts. Cuando aquella empresa cerró la plaza en Sevilla quedó libre y mi padre, que ya conocía a Josep Bosch de las reuniones de Gedasa, puso en contacto a Manolo Jiménez Maña con el grupo porque veía que era una opción interesante. La entrada se terminó cerrando muy pronto, en 1991”.
“MI PADRE ERA CIEN POR CIEN ‘CAMISETA DE JIMÉNEZ MAÑA’”
“Mi padre era cien por cien ‘camiseta de Jiménez Maña’. Estuvo allí diez años, de 1990 al 2000, y en ese momento lo llamó José Manuel Navarro para que se incorporara a Turbosur como gerente. Buscaba a alguien con su experiencia para profesionalizar una empresa que entonces era pionera en el vehículo industrial y en turbocompresores en Sevilla, Huelva y Cádiz. No fue una decisión fácil para mi padre, pero le atraía el reto y terminó aceptando”.

“MONTAMOS UNA EMPRESA DE TELEFONÍA MÓVIL”
“Cuando mi padre llega a Turbosur yo estaba estudiando Administración y Dirección de Empresas porque me interesaba el mundo de los negocios y la gestión. Mi primera experiencia real con el emprendimiento fue con 18 años. Mi hermano Dani, que tiene dos años menos que yo, decidió que no quería seguir estudiando, y como teníamos en Dos Hermanas el local de la antigua tienda de ropa, mi padre nos montó allí una pequeña tienda de telefonía móvil, justo cuando empezaba el boom del sector. Pidió un préstamo de un millón y medio de pesetas para montar el negocio y nos dejó totalmente solos. Recuerdo que un día nos sentó a los dos y nos dijo: ‘El dinero que hay, si queréis, os lo fundís o cerráis la tienda si no va bien; me da igual. Pero como le devolváis un recibo a alguien, la vais a tener conmigo’.
Nos iba muy bien, aunque al año mi hermano decidió irse con su suegro a montar aires acondicionados. Me quedé yo solo, pero como iba a la universidad por la tarde, le dedicaba las mañanas al negocio y me busqué a una chica para el turno de tarde. Siempre he tenido mucha facilidad para los estudios, así que dedicándole pocas horas sacaba muy buenas notas. Al cabo de un tiempo él decidió volver y estuvimos juntos siete u ocho meses, hasta que yo decidí cerrar esa etapa. Él siguió con la tienda durante unos años y yo me centré en acabar los estudios y en ‘buscarme la vida’ por mi cuenta. Al final terminé en otra empresa de telefonía, donde llegamos a tener tres tiendas y hasta distribución de accesorios y servicio técnico. Fue una época que recuerdo con mucho cariño y que me sirvió para ganar experiencia como gerente de un negocio con cierta envergadura”.
“LE PROPUSO MONTAR UNA SOCIEDAD AL 50%”
“En 2006, mi padre cerró su etapa en Turbosur después de seis años en la empresa con muy buenos resultados. A Jiménez Maña le surgió la oportunidad de quedarse con una tienda en Utrera de un antiguo asociado, pero no tenía equipo para gestionar más sucursales, así que Manolo Jiménez Maña se puso en contacto con mi padre y le propuso montar una sociedad al 50% para llevar esa tienda. Así empezó Speauto, que luego creció con nuevos puntos de venta en Los Palacios y Villafranca, Montellano y Olvera. Mi hermano Dani decidió cerrar la tienda de telefonía para irse con mi padre a Speauto, donde hoy es gerente. Turbosur acabó vendiéndose poco después a Grupo Belloc, que compró varias compañías de V.I. a nivel nacional y las agrupó bajo el nombre de Storetruck. Pero al poco tiempo estalló la crisis de 2008 y tuvieron que presentar concurso de acreedores”.

“NOSOTROS TENEMOS EL 49%”
“Cuando mi padre falleció, la participación que tenía en Speauto pasó a mis dos hermanos, Dani y Pedro, y a mí. Aunque en un principio la empresa se montó al 50-50 entre mi padre y Jiménez Maña, actualmente nosotros tenemos un 49% de la compañía y la corporación tiene la mayoría accionarial con el 51%. En cierto modo esto hace que la gestión esté centralizada y que las decisiones puedan tomarse de manera más ágil y en consonancia con la estrategia de todo el grupo”.
“EMPEZARON PEOR QUE DE CERO”
“Eurorecambios nació en un momento muy duro, en noviembre de 2012. Turbosur llevaba un año en concurso de acreedores y la actividad estaba bajo mínimos. Mi padre, que en ese momento estaba al frente de Speauto, habló con Manolo Jiménez Maña y José Manuel Navarro y les propuso comprar los activos de Turbosur en Sevilla y lanzar el vehículo industrial dentro de AD Parts. La sociedad se montó a tres partes iguales. El compromiso fue mantener a toda la plantilla que quedaba, unas diez personas, que cobraron hasta el último día. Empezaron peor que de cero. Tuvieron que ir proveedor por proveedor recuperando la confianza perdida por la anterior gestión. Imagínate lo que era decirle a alguien a quien se le debían cientos de miles de euros: ‘Ábrenos cuenta, que ahora estamos nosotros detrás con el respaldo de Jiménez Maña’. Hubo proveedores que se portaron fenomenal desde el primer minuto; otros que no quisieron apoyarlos en su momento terminaron arrepintiéndose con los años al ver la evolución de la empresa”.
“NO SABÍA NI CUÁNTOS FILTROS LLEVABA UN COCHE”
“En 2012 yo todavía estaba fuera del recambio, pero Manolo Jiménez Maña me llamó ese verano. Me dijo que mi padre necesitaba centrarse al cien por cien en Eurorecambios y que habían pensado en contar conmigo para llevar la gerencia de Speauto. Yo acepté, aunque no sabía ni cuántos filtros llevaba un coche. Me pasé un tiempo formándome en la central de Jiménez Maña en el polígono La Isla de Dos Hermanas con los responsables de cada área para entender el engranaje. Desde el primer día implanté en Speauto el modelo de dirección por misiones que ya usaba Jiménez Maña. Me di cuenta de que muchas de las crisis que yo había visto en empresas pequeñas por las que había pasado no habrían ocurrido si hubieran tenido esos valores y esa organización.


Aunque mi día a día estaba en Speauto, también participaba en los consejos de dirección de Eurorecambios desde el inicio, y en 2015 empecé a ayudar de manera puntual a Antonio Rubio [responsable de sucursales] en la apertura de nuevos puntos de venta. En esa época abrimos en Huelva y Córdoba, y en ambas tiendas me encargué de implantar el modelo de dirección por misiones de la corporación. Mi aterrizaje definitivo no fue hasta finales de 2019: mi padre cayó enfermo en abril de ese año y quedó un vacío enorme en la dirección. Me pidieron que me viniera para acá y empecé oficialmente el 1 de enero de 2020. No tuve ni tres meses de margen: en marzo estalló la pandemia”.
“NO PODÍAMOS DEJAR TIRADOS A LOS CLIENTES”
“Ese inicio de 2020 fue un máster acelerado. Todas las empresas de la corporación cerraron o hicieron un ERTE, pero nosotros hablábamos a diario con los clientes de industrial y nos decían: ‘Fran, es que mañana tengo trabajo, los camiones tienen que salir’. Yo tenía reuniones constantes, sábados y domingos incluidos, con los demás directivos. Me decían de cerrar, pero yo insistía en que no podíamos dejar tirados a los clientes de camión. Asumimos el riesgo y decidimos que Eurorecambios no cerraría un solo día. Nos quedamos un núcleo de gente haciendo piña y trabajando al pie del cañón. Aquella decisión nos ayudó a posicionarnos en el mercado porque prácticamente toda la competencia cerró, y ganamos una base de clientes que hoy sigue con nosotros. De hecho, el recambio cayó ese 2020 y nosotros crecimos un 3-4 por ciento”.
“DE UN ALMACÉN A NUEVE SUCURSALES”
“Hoy en Eurorecambios somos 70 personas. Hemos pasado de un almacén en Sevilla a nueve sucursales que cubren toda Andalucía. Un hito clave fue la entrada de la familia Salas como socios en 2022. Cuando Jiménez Maña y Francisco Salas compraron Hermanos Gómez Pleguezuelos, ellos ya trabajaban en Málaga el vehículo industrial de manera superficial, pero no tenían una estructura propia para desarrollar el negocio. Y lo que nos propuso Francisco Salas fue entrar en el accionariado de Eurorecambios para desarrollar el industrial tanto en Málaga como en su zona aprovechando nuestro conocimiento y nuestro recorrido en el sector. Desde ese momento somos cuatro socios al 25%: la familia Navarro Mariscal, AD Salas, AD Jiménez Maña y la parte de mi padre que ahora llevamos mis hermanos y yo”.

“NUESTRA VENTAJA COMPETITIVA ES LA CAPILARIDAD LOGÍSTICA”
“Nuestra ventaja competitiva es la capilaridad logística. Cuando Francisco Salas entró en la empresa ya teníamos una estructura consolidada en Andalucía occidental con cinco sucursales en Alcalá de Guadaíra (Sevilla), Córdoba, San Juan del Puerto (Huelva), Jerez de la Frontera (Cádiz) y Palmones-Los Barrios (Cádiz). En 2023 empezamos la expansión por Andalucía oriental con tres aperturas en Málaga [Antequera, San Pedro de Alcántara y la propia capital] y la compra, en 2024, de Salysan en Granada. Pero al margen de nuestra propia estructura, aprovechamos los más de cien puntos de venta de Corporación Jiménez Maña en Andalucía para distribuir piezas de camión. Lo que para un distribuidor de industrial normal es inviable, para nosotros es el día a día gracias a esa sinergia. Si un cliente de Lebrija necesita un recambio, el material sale de nuestra sede central en Alcalá de Guadaíra a la plataforma de Jiménez Maña en el polígono La Isla de Dos Hermanas, y de ahí a Lebrija en una furgoneta de Jiménez Maña que pasa tres o cuatro veces al día. Eso es imbatible.
Y luego está la parte de darle al cliente mucho más que precio. Queremos ser un distribuidor cercano, que acompañe a talleres y flotas en un momento de grandes cambios para el sector, aportando apoyo, confianza y herramientas que les ayuden a asegurar la viabilidad de sus negocios a largo plazo. Y para ello tenemos la suerte de contar con un equipo de personas muy profesional y comprometido, con un gran conocimiento del sector y capaz de generar mucha confianza en los clientes. Creemos que el valor no está únicamente en vender recambios, sino en contribuir al futuro de la movilidad. Por eso trabajamos para que el mantenimiento y la reparación sigan siendo accesibles y competitivos, algo especialmente relevante en el vehículo industrial, donde cualquier incremento de costes acaba teniendo un impacto directo en la economía y en el transporte de mercancías. Como grupo empresarial, nuestro propósito va más allá del crecimiento o los resultados anuales”.
“AERVI ES UNA ASOCIACIÓN NECESARIA”
“Mi padre era una persona que, por encima de intereses personales, lo que le gustaba era hacer sector, y eso es lo que intentamos hacer con nuestra presencia en AERVI. Para nosotros es una asociación necesaria para defender el sector desde el punto de vista legislativo y normativo, por lo que consideramos fundamental estar ahí. Nos estamos jugando la aportación de valor a la sociedad; si el recambio independiente no es competitivo, la movilidad será menos accesible y los precios subirán. AERVI está dando visibilidad a un sector que antes era invisible”.



