Regulación, empleo, relación con las marcas… Pilar Fernández, presidenta de la división de Vehículo Industrial de Faconauto -y gerente de Talleres Sanfer, concesionario Volvo Trucks en las provincias de Toledo, Cáceres y Badajoz- ponía el punto final al III Observatorio del Vehículo Industrial de la patronal reivindicando el papel de los concesionarios en el futuro del sector, pero también poniendo el foco en algunos de sus problemas más acuciantes.
Y uno de ellos es la “enorme cantidad de regulación” que llega tanto desde Bruselas como de los propios fabricantes: “Tenemos normas por todos sitios y para eso necesitamos rentabilidad, empleo, talento, clientes y reconocimiento”. Hablaba de rentabilidad, algo difícil de conseguir, a su juicio, con las tarifas actuales: “Debemos interiorizar que el servicio que estamos dando a nuestros clientes es superior a lo que estamos cobrando por mano de obra. Tenemos que resolver esta situación”.
El problema del empleo
Otra situación que debe afrontar el sector del automóvil en su conjunto es la falta de profesionales, algo que se agrava en el caso del vehículo industrial: “Llevamos años pidiendo una FP Dual de vehículo industrial. En el instituto se habla sólo de turismo y de tecnología obsoleta. Necesitamos una FP Dual de V.I. que aborde las necesidades de nuestros negocios”. Eso y también una visión más amplia de lo que es un concesionario: “Sólo se habla de la parte de taller, pero en un concesionario también hay que cubrir puestos de recambistas, de comerciales… hay mucho más”.
Una formación que ahora se realiza “de manera interna” y que se convierte en un arma de doble filo: “Formar a una persona cuesta mucho a la empresa, y después se te puede marchar, ya no a otra concesión, sino que puede abrirte al lado un taller que no cumple con las normativas para hacerte la competencia”.
Llamamiento a las marcas
En una jornada sobre vehículo industrial es imposible que no salgan a la palestra conceptos como digitalización o telemática, pero eso no debe sustituir al servicio personalizado que requieren los clientes: “Lo que quieren es que los atendamos de manera personal”.
Y pedía mayor colaboración a las marcas para cumplir todos los objetivos, también los económicos: “Somos pocas redes y de un tamaño grande, y eso a las marcas les facilita el diálogo. Ese guante que habéis lanzado de diálogo y consenso está bien, pero no nos olvidemos de que luego está el cliente; tenemos que hacerlo todo con rentabilidad porque si no es así no podremos asumir las inversiones y las normativas que vienen por el camino. Necesitamos la ayuda de las marcas”.
«¿De quién es la responsabilidad?»
Su última reflexión sería para los servicios de asistencia en carretera: “Es un problema serio que tenemos cuando salimos a la carretera a reparar un vehículo y también un freno para atraer talento a nuestras empresas, tanto por la parte de la conciliación como por la propia seguridad de nuestros empleados, que debe ser prioritaria. Además, hay que dotar a los concesionarios de seguridad jurídica en caso de accidente mientras se repara un camión en carretera. Si un día pasa algo, ¿de quién es la responsabilidad?”, se preguntaba.
Y concluía: “Necesitamos seguridad jurídica y laboral para abrir todos los días nuestras empresas. Y tenemos que controlar también el problema del absentismo, que nos impide dar el servicio que requieren nuestros clientes”.



