La medida afectaría a 2.734 trabajadores vinculados directamente con la producción de camiones en la planta madrileña, mientras que el personal de oficinas quedaría excluido de este expediente. La dirección de Iveco justifica el ERTE en la memoria explicativa entregada a los sindicatos, argumentando una caída en la demanda de vehículos industriales como causa principal.
El anuncio del ERTE en Iveco Madrid resulta especialmente significativo si se tiene en cuenta que el pasado 22 de abril la compañía incrementó la producción diaria en diez unidades, pasando de 114 a 124 camiones, repartidos en dos turnos. Este contraste entre el aumento de fabricación registrado en primavera y la actual necesidad de ajustar el empleo refleja la volatilidad del mercado de vehículos industriales y la dificultad de prever la evolución de la demanda.
Por el momento, la producción se mantiene en esas 124 unidades diarias, que corresponden a los modelos pesados de la gama S-Way, T-Way y X-Way.
Primeras reacciones sindicales
El proceso de consultas para negociar el expediente comenzó oficialmente el 22 de septiembre, en una primera reunión en la que la empresa presentó la documentación justificativa. Los sindicatos CCOO y CGT mostraron su rechazo inicial a la propuesta de Iveco, si bien se comprometieron a analizar en detalle la memoria entregada.
Las próximas reuniones entre la dirección y los representantes sindicales están previstas para los días 8 y 10 de octubre, con el objetivo de acercar posturas sobre el alcance y las condiciones del expediente.
Antes de que el ERTE de Iveco Madrid entre en vigor, la planta ya ha sufrido paros intermitentes. Durante el mes de septiembre no hubo actividad en los días 18, 19 y 30, y está previsto que en octubre se detenga la producción los tres primeros días del mes. Estas interrupciones evidencian que la compañía ya viene ajustando su actividad ante la evolución del mercado.
Retos para la planta madrileña
La aplicación de este expediente supone un nuevo desafío para la factoría de Iveco en Madrid, que en los últimos años ha combinado incrementos puntuales de producción con ajustes laborales para adaptarse a la demanda. La planta, una de las más relevantes del fabricante italiano en Europa, afronta así un periodo de incertidumbre que podría condicionar su competitividad a medio plazo.
Tal como adelantó La Tribuna de la Automoción, el resultado de las negociaciones entre empresa y sindicatos será clave para definir el impacto real del expediente en la plantilla y en la organización del trabajo de aquí a marzo de 2026.



