En plenas negociaciones en el seno de la UE acerca de la estrategia de movilidad para los próximos años, Gerrit Marx, CEO de Iveco, ha criticado duramente las políticas de Bruselas relacionadas con el transporte, calificándolas de «simple estupidez». Para Marx, los planes son «técnicamente irrealizable» y los esfuerzos para alcanzarlos, enormes.
Para Marx es un error «debatir simultáneamente las nuevas normas Euro 7 y la reducción de las emisiones de CO2 y la electrificación, sin coordinación alguna y sin una política industrial y medioambiental coherente». El número uno de Iveco considera un «disparate» la normativa, que podría entrar en vigor en 2025, no sólo en lo que respecta a los objetivos de reducción de emisiones, sino también en cuanto a los plazos.
«Se trata de un calendario imposible y contradice la decisión de optar por la electricidad». En este contexto, los fabricantes se enfrentan a la disyuntiva de seguir desarrollando motores diésel más eficientes, pero sin un plazo de amortización importante -en 2035 estarán prohibidos- o apostar por la electrificación. Y es que seguir invirtiendo en el desarrollo de motores de combustión interna compatibles con la Euro 7 restaría valiosos recursos para el desarrollo de camiones totalmente eléctricos.
Más restricciones a los camiones
En cuanto a los camiones pesados, la Comisión Europea no ha prohibido el motor de combustión de manera inmediata, pero ha propuesto límites más estrictos, exigiendo una reducción de emisiones del 90% para los nuevos camiones en 2040 -con respecto a los valores de 2019- y cero emisiones para los nuevos autobuses urbanos a partir de 2030.
Estos estadios intermedios son el paso previo para una movilidad cero emisiones a partir de 2050, como expresaba el vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans: “En el horizonte de 2050 prácticamente todos los vehículos en nuestras carreteras deberán ser de cero emisiones. Lo exige nuestra ley climática, lo piden nuestras ciudades y los fabricantes se están preparando”. Unos fabricantes que ya han alzado la voz por las presiones de la futura norma Euro VII y que ahora ven cómo el Parlamento los obliga a pisar el acelerador para cumplir una hoja de ruta aún más ambiciosa. ¿Se trata de una maniobra para obligarlos a invertir en nuevas tecnologías Euro VII ante las protestas de la industria? No suena descabellado.
Así las cosas, Marx considera que «el hidrógeno es la única forma de asegurar unos niveles de emisiones que garanticen una verdadera descarbonización del transporte. La transición de los motores de gas a los de hidrógeno es difícil, pero posible».


