Desde hace tiempo NRF ha incorporado a su oferta los sensores de presión de aire acondicionado que forman parte del control climático y los sensores de nivel de refrigerante conectados a su gama de tanques de expansión. Pero no sólo…
Durante los últimos dos años, el fabricante también ha lanzado otras gamas de sensores al mercado que se unen a sus válvulas y módulos EGR: la de los sensores de temperatura de gases de escape (EGTS), que casi se ha duplicado en dos años y que ahora cuenta con 360 artículos; y los sensores de presión de gases de escape (EGPS), con una oferta actual de 61 artículos, que ya cubren más del 80% del parque automovilístico.
Asimismo, para terminar de completar su oferta de refrigeración del motor, NRF lanzó a finales del año 2022 sus nuevos sensores de temperatura del refrigerante (CTS), cuya oferta ya cubre más del 80% del estacionamiento europeo.
Como señala el fabricante, en un contexto actual en el que los fabricantes de vehículos están obligados a controlar las emisiones, los sensores están volviéndose cada vez más comunes en los últimos años, sobre todo los de gestión térmica, para precisar las mediciones sobre el estado real del motor y la transmisión. En este sentido NRF está tomando un enfoque único para el mercado de posventa, invirtiendo fuertemente en sus equipos técnicos y en sus instalaciones de validación con el objetivo de adquirir conocimientos para poder brindar un mejor apoyo a sus clientes con sus productos.
Con el fin de profundizar aún más en el mundo de los sensores, la marca posee laboratorio de sensores, en sus instalaciones de Granada, España. Gracias a esta nueva sala, NRF se vuelve 100% autosuficiente en los procedimientos de validación, control de calidad y garantía de sus productos de sensores. Esta inversión demuestra, como señala la compañía, sus pilares fundamentales: «la calidad de sus productos y su desarrollo sostenible».

