La distribución de recambios para vehículo industrial mantuvo una evolución positiva durante el primer semestre de 2026, aunque con un ritmo de crecimiento más contenido que en ejercicios anteriores. Así se desprende del último estudio de actividad presentado por la Asociación Española de Posventa para Vehículo Industrial (AERVI), que cifra en un 3,5% el incremento de la actividad del sector respecto al mismo periodo de 2025 -en lo que a facturación se refiere-.
El informe refleja además que el 67% de los distribuidores consultados asegura haber incrementado su actividad durante la primera mitad del año, lo que confirma el buen comportamiento del mercado pese a un contexto cada vez más exigente para las empresas.
En el análisis por trimestres, el segundo trimestre registró un crecimiento del 2,7% frente al mismo periodo de 2025 y del 1,3% respecto al primer trimestre de este año, consolidando la tendencia positiva de la actividad.
De cara al cierre del ejercicio, AERVI estima que la posventa de vehículo industrial crecerá un 3,3% respecto a 2025. Sin embargo, las previsiones para 2027 apuntan a una desaceleración, con un incremento esperado del 2,5%, reflejando una visión más prudente sobre la evolución del mercado a medio plazo.
La rentabilidad, principal preocupación
Más allá de la evolución de las ventas, el estudio pone el foco en los retos que afrontan las empresas del sector. La rentabilidad se mantiene como la principal preocupación de los distribuidores, seguida por la necesidad de avanzar en la digitalización y la adaptación tecnológica, así como por la incertidumbre regulatoria y económica.
Una rentabilidad que es también el caballo de batalla de los talleres, tal y como analizamos en profundidad en el reportaje publicado en el último número de la revista TRUCKIND, que puedes leer de manera gratuita en este enlace.
Entre los desafíos más relevantes, el informe destaca la presión sobre los márgenes, el aumento de la competencia, la evolución tecnológica del vehículo industrial -especialmente en ámbitos como la electrificación y el hidrógeno-, la incorporación de nuevas herramientas digitales, la falta de profesionales cualificados y la optimización de los procesos logísticos y operativos.
La presidenta de AERVI, Cristina Pedreño, subraya que «el sector afronta una nueva etapa en la que el crecimiento debe ir acompañado de una mejora constante de la competitividad». En este sentido, considera que la eficiencia operativa, la digitalización, la especialización técnica y la capacidad de adaptación a un entorno regulatorio y tecnológico cambiante serán factores decisivos para consolidar el desarrollo del mercado.
Pedreño también destaca el valor de disponer de información actualizada sobre la evolución del sector para anticipar tendencias y facilitar la toma de decisiones estratégicas en un contexto que exige una creciente capacidad de adaptación.



