El ejercicio 2026 ha comenzado con un tono positivo para la posventa de vehículo industrial. Según el primer informe del año publicado por AERVI, el sector ha registrado un crecimiento del +4,9% en el primer trimestre respecto al mismo periodo de 2025, consolidando la tendencia al alza con la que cerró el pasado ejercicio… aunque condicionado -dicen- «por un contexto económico exigente» que añade dificultades al sector.
El dato confirma que la actividad mantiene inercia, pero con un matiz relevante, ya que el ritmo de crecimiento convive con una mayor volatilidad. En términos secuenciales, el primer trimestre cae un -3,1% frente al último tramo de 2025, lo que refleja un arranque de año más exigente en términos operativos y de demanda. Este comportamiento dibuja una radiografía de crecimiento sostenido, pero menos lineal y con mayor exposición a factores externos.
La mayoría crece, pero con menor margen de maniobra
El informe apunta a que el 88% de los distribuidores ha incrementado su actividad en este inicio de año, frente a un 12% que declara descensos. Sin embargo, esta evolución positiva no se traduce automáticamente en mejora de la rentabilidad.
Y es que el aumento de costes -especialmente en logística, transporte y aprovisionamiento- sigue siendo el principal condicionante del negocio, al que se suman la reducción de márgenes y la incertidumbre económica global. A esto se añaden tensiones internas en la gestión operativa y problemas estructurales de recursos humanos, como la escasez de talento o la dificultad para retener perfiles cualificados. En paralelo, la digitalización continúa avanzando como palanca de eficiencia, aunque más como necesidad que como ventaja competitiva diferencial en este contexto.
“Este crecimiento se produce bajo una fuerte presión sobre los márgenes y con una elevada incertidumbre, especialmente en todo lo relacionado con los costes, el suministro y la evolución del entorno económico”, señala Cristina Pedreño, que subraya el esfuerzo del sector por “optimizar sus operaciones, mejorar la gestión logística y avanzar en digitalización”. Añade que “es necesario seguir trabajando en un marco que favorezca la competitividad y la estabilidad del sector”.
Previsiones moderadas para 2026
De cara al conjunto del ejercicio, las previsiones apuntan a una cierta estabilización del crecimiento. Los distribuidores anticipan un incremento del +4,1% para 2026, ligeramente por debajo del ritmo observado en el primer trimestre, lo que sugiere una evolución más contenida en los próximos meses.
Para 2027, las expectativas mejoran levemente hasta el +4,4%, en un escenario que seguirá presumiblemente condicionado por factores macroeconómicos y por la capacidad del sector para absorber costes sin deteriorar aún más los márgenes.
Más allá del dato puntual, el primer trimestre deja entrever cuál puede ser la dinámica dominante en 2026: crecimiento sostenido, pero bajo presión. El sector mantiene su capacidad de adaptación, pero necesita apoyarse en eficiencia operativa, control de costes y mejora de procesos para sostener ese avance. Desde AERVI insisten en que los próximos meses serán fundamentales para consolidar esta tendencia y afrontar retos estructurales que afectan a toda la cadena de valor.



