El encuentro de ministros de Industria de la Unión Europea abre una puerta a los ecocombustibles en el transporte al considerarlos como una tecnología de «cero emisiones netas». Se abre una posibilidad de descarbonización que va más allá de la electrificación, tecnología que hasta ahora aglutinaba todas las políticas públicas, tanto nacionales como comunitarias.
Representantes de los 27 Estados miembros se han congregado en el consejo de ministros europeos para delinear su propuesta de Reglamento sobre la Industria de Cero Emisiones Netas, incluyendo en esta lista el «transporte, captura, utilización y almacenamiento de dióxido de carbono», así como «las soluciones biotecnológicas». Ahora, el Parlamento Europeo está convocado para acordar su posición conjunta sobre este reglamento, con la posterior aprobación del texto definitivo por parte del Parlamento y el Consejo.
Esta decisión ha generado reacciones divergentes en diferentes sectores. Por un lado, asociaciones de transportistas han expresado su satisfacción, solicitando a los responsables políticos que no se limiten exclusivamente a la electrificación como método de descarbonización, especialmente en el transporte de cargas a larga distancia. En contraposición, entidades ecologistas como Transport & Environment abogan por que los legisladores se centren en las soluciones eléctricas. Esta semana, el Tribunal de Cuentas de la UE también ha manifestado sus reservas sobre los biocombustibles, es decir, las tecnologías que aprovechan residuos biológicos.
La determinación del Consejo de la UE, representante de los países miembros, parece inclinarse hacia la sensibilidad y necesidades planteadas por los transportistas. En su lista de tecnologías de cero emisiones se incluyen una docena de categorías, abarcando desde tecnologías de energías renovables hasta almacenamiento de electricidad y calor. También se consideran tecnologías de la red eléctrica, combustibles renovables de origen no biológico, alternativas sostenibles de combustibles, así como el enfoque en tecnologías de hidrógeno, que abarcan desde electrolizadores hasta pilas de combustible. Se mencionan igualmente las tecnologías nucleares y las soluciones biotecnológicas para el clima y la energía, incluyendo aquellas derivadas de materias primas biológicas.
«Con el Reglamento sobre la Industria de Cero Emisiones Netas, la Unión Europea aspira a ocupar una posición de liderazgo mundial en la transición ecológica, utilizando las tecnologías del futuro para impulsar la competitividad de nuestra industria, crear puestos de trabajo de calidad y reforzar nuestra soberanía estratégica abierta», ha declarado el ministro de Industria de España, Jordi Hereu.



