El Consejo de la UE ha anunciado que los fabricantes de vehículos pesados dispondrán de una vía más flexible para cumplir con los objetivos de reducción de CO2 en el periodo 2025-2029. La modificación no cambia las metas de largo plazo, pero sí suaviza el recorrido intermedio hasta 2030.
La nueva norma introduce una flexibilidad temporal en el cálculo de los créditos de emisiones. Hasta ahora, los fabricantes debían ajustarse a una trayectoria lineal de reducción entre los distintos hitos regulatorios. Con el cambio aprobado, entre 2025 y 2029 podrán generar créditos si sus emisiones se sitúan por debajo de sus objetivos anuales específicos, sin necesidad de seguir esa curva lineal más exigente.
Esto supone, en la práctica, un respiro para los fabricantes de camiones en un momento en el que el despliegue de infraestructura de recarga para transporte pesado sigue avanzando con lentitud en buena parte de Europa. El propio Consejo de la UE justifica la medida por los “desafíos estructurales” que afronta el sector, reconocimiento tácito de que el desarrollo de puntos de recarga pública en autopistas dista mucho de ir al ritmo necesario para hacer factible el transporte eléctrico por carretera a gran escala.
Un alivio antes del salto de 2030
La regulación comunitaria mantiene intactos sus grandes objetivos para vehículos pesados nuevos. El marco vigente fija una reducción del 15% de las emisiones de CO2 desde 2025, del 43% a partir de 2030 y del 90% en 2040, siempre en comparación con los niveles de 2019. Lo que cambia ahora es la forma de computar el cumplimiento en los años previos a 2030.
De este modo, los fabricantes podrán llegar al siguiente escalón regulatorio con una bolsa de créditos mayor, algo que les permitirá afrontar con más margen el endurecimiento previsto para 2030. Bruselas defiende que esta flexibilidad busca incentivar el despliegue anticipado de vehículos pesados de cero emisiones, sin alterar la dirección general de la descarbonización del transporte.
Afecta a camiones pesados y a ciertos autobuses
La revisión aprobada se aplica específicamente a los camiones pesados de más de 16 toneladas y a determinadas categorías de autobuses de más de 7,5 toneladas. Los autobuses urbanos quedan fuera de este mecanismo, ya que su electrificación está más avanzada y depende menos de la red de recarga de larga distancia. (
Tras la aprobación formal del Consejo, el reglamento entrará en vigor 20 días después de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea. Además, la revisión de fondo de la normativa sobre emisiones de CO2 para vehículos pesados sigue prevista para 2027.



