
La partida presupuestaria destinada a las ayudas para la retirada de los transportistas de mayor edad o en situación de invalidez se mantiene en el mismo importe -9,9 millones- que en años anteriores.
Y es que, durante los últimos cuatro años, este apoyo al sector -que el Ministerio de Transportes puso en marcha en los años 90- ha tenido un importe anual inferior a los 10 millones de euros, lo que ha permitido acogerse a poco más de 300 transportistas cada año, quedándose excluidos más del 60% de los transportistas que han venido solicitando esta ayuda.
A juicio de Fenadismer, una vez más, el sector del transporte por carretera vuelve a ser “el gran olvidado” de este Ministerio, como lo demuestra el hecho de que, pese a que el Presupuesto del Ministerio de Transportes para el año 2022 crece en un 17%, sin embargo, la partida destinada al Plan de Ayudas se queda congelada un año más en 9,9 millones de euros. Esta ‘congelación’ supondrá, según la patronal, que previsiblemente dos de cada tres transportistas que lo soliciten queden fuera de dichas ayudas. Ello, a su vez, contrasta con lo anunciado la semana pasada por la actual ministra de Transportes, Raquel Sánchez, que calificaba los Presupuestos de su Departamento como “los más ambiciosos de la historia”, añadiendo que se tratan de “unos Presupuestos pensados, sobre todo, para garantizar que la mejora económica llegue a todas las familias”.
Ante esta situación, Fenadismer insta a todos los Grupos Parlamentarios a que, durante la tramitación del proyecto de Ley de los Presupuestos Generales del Estado para 2022, se apruebe un incremento sustancial del presupuesto destinado a la retirada de los transportistas de mayor edad o en situación de invalidez, con el fin de posibilitar un “retiro digno” al mayor número posible de transportistas que más lo necesitan.
Eran tiempos mejores…
El Plan de Ayudas a la retirada incentivada de los transportistas se articuló como una medida de carácter social destinada a contribuir a la restructuración del sector del transporte por carretera, tanto de mercancías como de viajeros, lo que a lo largo de estos años ha posibilitado que miles de transportistas hayan podido abandonar el sector debido a su avanzada edad o estado de salud.
La partida presupuestaria destinada por los sucesivos gobiernos a este plan ha ido variando año tras año en función de las circunstancias económicas, pero sobre todo de la implicación y compromiso del ministro de Transportes con el sector. Así, por ejemplo, fue especialmente significativo el Presupuesto para dicho plan aprobado en el año 2009, con un total de 120 millones de euros, y que posibilitó que casi 2.000 transportistas pudieran acogerse a dichas ayudas en plena crisis económica, aunque en los años posteriores el presupuesto destinado a dicho plan ha presentado también importes destacados, como los 60 millones dedicados en 2010 o los 42 millones en 2011, pese a la situación económica que atravesaba en el país en esos años.


