La concentración en el sector del transporte de viajeros en autocar y autobús en España ha sido una tendencia marcada en la última década, con una reducción significativa en el número de empresas operadoras. Según un informe de la Asociación Nacional de Empresas de Transportes en Autocares (ANETRA), entre 2015 y 2024, se ha producido una disminución de 716 empresas, lo que representa una caída del 25,3%.
Esta reducción se ha intensificado en los últimos cinco años, con una disminución del 12,34% en el número de empresas que ofrecen servicios de transporte de viajeros. En la actualidad, el sector cuenta con 2.828 empresas, frente a las 3.177 que operaban a finales de 2020 y a las 3.544 que lo hacían en 2015.
A pesar de esta disminución en el número de empresas, el informe de ANETRA destaca un aumento en el número de autobuses y autocares autorizados para el servicio público. Entre 2015 y 2024, se ha registrado un incremento del parque del 6,45%, pasando de 42.166 a 45.077 vehículos. En los últimos cinco años, este crecimiento ha sido del 3,3%, desde los 43.587 vehículos de hace un lustro.
Menos decisores
Uno de los aspectos más destacados del análisis es el aumento en el tamaño medio de la flota de cada empresa. Según datos del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, en 2015, el promedio de vehículos por empresa era de 11,9, cifra que ha aumentó a 13,72 en 2021 y alcanza los 15,30 en 2024. Esta tendencia indica una concentración del sector en un menor número de empresas con una mayor flota de vehículos.
La evolución del transporte de viajeros en autocar y autobús en España refleja un proceso de consolidación y adaptación a las demandas del mercado, donde las empresas buscan optimizar sus recursos y ofrecer un servicio eficiente y competitivo. La concentración en el sector, junto con el incremento en el número de vehículos autorizados, señalan un escenario en el que la competencia se da en un entorno más selectivo y especializado. Un reto también para la posventa, que tiene que volcar sus esfuerzos en ‘seducir’ a flotas cada vez más grandes, pero que a su vez proporcionan un mayor negocio en términos de volumen y facturación.

