Las matriculaciones de vehículos industriales han iniciado 2026 con un crecimiento moderado, aunque muy concentrado en un único segmento. En enero se matricularon en España 2.724 camiones, lo que supone un incremento del 6,3% respecto al mismo mes de 2025, según los datos publicados por las patronales Anfac (fabricantes), Ganvam (distribuidores) y Faconauto (concesionarios).
El avance del mercado se apoya casi exclusivamente en los vehículos industriales pesados (más de 16 toneladas), que registraron 2.399 unidades matriculadas, un 8,2% más que en enero del año pasado. Dentro de este grupo, el comportamiento es claramente divergente. Mientras las tractoras crecieron un 13,3%, hasta alcanzar las 1.942 unidades, los camiones rígidos cayeron un importante 9,1%, con 457 matriculaciones.
Este patrón refuerza una tendencia ya visible en ejercicios anteriores: la demanda ligada al transporte de larga distancia y a la actividad logística mantiene un tono más sólido que la asociada a la distribución pesada rígida, más dependiente del consumo interno y de la última milla industrial.
› Matriculaciones de camiones y buses (enero 2026)

En contraste, los segmentos de menor tonelaje arrancan el año en negativo. Los vehículos industriales ligeros, entre 3,5 y 6 toneladas, se situaron en 58 unidades, un 1,7% menos que en enero de 2025, mientras que los industriales medios, entre 6 y 16 toneladas, cayeron un 7%, hasta las 267 matriculaciones. Aunque su peso en el total es reducido, estos descensos apuntan a un inicio de año prudente en flotas vinculadas a distribución regional y servicios.
Y el bus…
Más acusado es el retroceso del transporte de viajeros. En enero se matricularon 304 autobuses, autocares y microbuses, lo que supone una caída del 19,6% interanual. Los autobuses y autocares descendieron un 19,8%, hasta las 235 unidades, y los microbuses lo hicieron un 18,8%, con 69 matriculaciones.
Sumando vehículos industriales y autobuses, el mercado totalizó 3.028 matriculaciones en el mes, con un crecimiento limitado al 3%. Un dato que refleja un arranque de ejercicio marcado por la fortaleza selectiva del transporte pesado articulado y por la debilidad persistente del transporte colectivo y de los segmentos intermedios, en un contexto todavía condicionado por la evolución de la actividad económica y las decisiones de renovación de flotas.


