Las matriculaciones de remolques y semirremolques de más de 12 toneladas cerraron 2025 con un crecimiento del 16,7%, hasta alcanzar las 17.518 unidades. Una cifra elevada en términos históricos -solo superada por los picos previos a la crisis financiera-, pero con un matiz clave: el fuerte empuje del segundo semestre responde a un fenómeno muy concreto y difícilmente repetible, la renovación masiva de furgones vinculados a la paquetería, según destaca Asfares.
El año arrancó con un comportamiento plano. El primer trimestre apenas se movió respecto a 2024 y el primer semestre se mantuvo en torno al 2% de crecimiento, sostenido por los vehículos especializados mientras frigos y lonas mostraban debilidad. El cambio llegó con el verano. A partir de julio, la entrada en producción y entrega de grandes series de furgones provocó un salto abrupto del mercado: el tercer trimestre creció un 39% y el cuarto un 27%, con la recuperación del frigo como apoyo adicional. Ese patrón explica prácticamente todo el resultado anual.
Por tipologías
Por tipologías, más de la mitad del incremento neto -cerca de 2.500 unidades adicionales- corresponde a furgones. Les siguen los basculantes y los portacontenedores, mientras que cisternas, frigos, plataformas, portavehículos y dollies también aportan crecimientos moderados. La única nota claramente negativa es la lona, que pierde 255 unidades, en un contexto donde pisos móviles y góndolas se mantienen estables. Para la posventa, el parque que entra en circulación en 2025 está muy concentrado en determinados segmentos, lo que condicionará la demanda de mantenimiento, recambios y servicios especializados en los próximos años.
Madrid, disparada…
La distribución territorial refuerza esa lectura coyuntural. Madrid lidera con claridad tanto por provincias como por comunidades autónomas, con un crecimiento del 85% que responde en gran medida a operaciones centralizadas de grandes flotas. Cataluña retrocede en términos interanuales, mientras Andalucía, Aragón y la Comunidad Valenciana avanzan con ritmos más moderados. Entre las cinco principales comunidades se concentra dos tercios del mercado, un nivel de concentración que también tiene implicaciones directas para talleres y redes de servicio.
Tres marcas dominan el mercado
En fabricantes, el liderazgo sigue en manos de Lecitrailer, Schmitz y Krone, que juntos superan el 56% de cuota. Los ocho primeros alcanzan el 73%, confirmando un mercado muy concentrado y con barreras de entrada elevadas. El peso del producto nacional sigue siendo mayoritario, con un 70,7% de cuota, aunque la importación gana terreno y se acerca al 29%. Este repunte está directamente ligado a una gran operación europea de furgones, solo parcialmente fabricados en España, y vuelve a poner sobre la mesa el impacto de las decisiones de compra paneuropeas sobre la industria y la posventa local.
El contexto europeo añade más matices. Mientras las grandes economías centrales cerraron el primer semestre con una caída global del 7%, los mercados periféricos -entre ellos España- crecieron. Una eventual recuperación del centro de Europa podría aliviar dos tensiones relevantes: la presión de la importación de usados, que ya supera las 2.000 unidades anuales, y el equilibrio entre producción nacional y demanda interna.
Con todo, 2025 no debe interpretarse como un nuevo suelo de mercado. El propio sector anticipa descensos en 2026, no por debilidad estructural, sino por la imposibilidad de repetir un segundo semestre tan excepcional. Los vehículos especializados, más ligados a necesidades operativas estables, seguirán sosteniendo el mercado en torno a las 1.300 unidades mensuales. Para la posventa, el reto será gestionar un parque que ha crecido rápido, de forma desigual por segmentos y muy condicionado por decisiones coyunturales de flota.



