Según los datos del Instituto de Estudios de Automoción (IEA) elaborados a partir de la información de la DGT, las matriculaciones de vehículos industriales y autobuses han cerrado el ejercicio 2025 con un comportamiento relativamente contenido. El mes de diciembre ha sido especialmente irregular. En este periodo se registraron 3.259 matriculaciones de vehículos industriales, autobuses y microbuses, lo que representa una caída interanual del 45,4%. A pesar de este retroceso mensual, el cierre del ejercicio refleja cierta estabilidad en algunos segmentos y un mejor comportamiento en los vehículos de mayor tonelaje.
Evolución dispar por segmentos
En el conjunto del año, los vehículos industriales alcanzaron las 30.989 unidades matriculadas, con una bajada del 3,6%. Dentro de este grupo, los vehículos industriales pesados, con más de 16 toneladas, sumaron 26.143 unidades, un 3,5% menos que en 2024. Los tractocamiones, con 20.272 matriculaciones, registraron un descenso del 3,3%, mientras que los rígidos pesados alcanzaron las 5.871 unidades, un 4,1% menos.
Por el contrario, los vehículos industriales ligeros, entre 3,5 y 6 toneladas, mostraron una evolución positiva, con 1.167 matriculaciones en el acumulado anual, lo que supone un crecimiento del 42,8%. Los industriales medios, entre 6 y 16 toneladas, cerraron el año con 3.679 unidades, aunque con una caída del 13,2%.
Autobuses y microbuses mantienen el tipo
El mercado de autobuses, autocares y microbuses cerró 2025 con 4.400 unidades matriculadas, prácticamente en línea con el ejercicio anterior, con un ligero crecimiento del 0,7%. En diciembre, este segmento destacó por su fuerte crecimiento puntual, con 347 matriculaciones y un aumento del 110,3%, impulsado por operaciones concentradas a final de año.
Los autobuses y autocares sumaron 3.186 unidades en el conjunto del año, con un descenso del 7,5%, mientras que los microbuses superaron las 1.200 unidades, creciendo un 31%.
Un mercado condicionado por la inversión
Desde el sector se apunta a que las matriculaciones de vehículos industriales siguen muy ligadas a la evolución de la actividad económica, el transporte y la obra pública. La renovación de flotas avanza a un ritmo desigual, con mayor dinamismo en los segmentos ligados a la distribución urbana y de última milla, mientras que el transporte pesado de largo recorrido mantiene una actitud más prudente.



