Los años 2024 y 2025 han traído consigo cifras inéditas en las matriculaciones de buses. Y es que después de caer por debajo de las 2.000 unidades en 2021 como consecuencia del desplome del turismo tras la pandemia, en los dos últimos ejercicio hemos visto cifras muy por encima de lo que el sector considera su volumen normal, con 4.370 registros en 2024 y 4.400 en 2025.
Ahora, a pesar de que el turismo está en récord y histórico, el sector espera un reajuste que sitúe la cifra en el entorno de las 3.700-3.800 unidades, con algún pico puntual como el proyectado en 2027. Así lo cree Ganvam, que en sus previsiones de 2026 a 2030 estima una enorme estabilidad, con números cercanos a los que vimos en 2023, cuando se cerró con 3.770 unidades vendidas.
En números concretos, la patronal prevé una caída del 15% este mismo año para cerrar en 3.739 registros, aunque en 2027 el mercado podría repuntar un 8,3% para volver a las 4.000 unidades. Una nueva caída en 2028 situará el volumen otra vez en 3.750 matriculaciones, cifra que se mantendrá con pocos cambios hasta el final de la década.
Así las cosas, en los próximos cinco años se venderán 19.000 buses nuevos de toda tipología, cuando en los últimos cinco años (2021-2025) se vendieron 17.000. No se trata, por lo tanto, del fin de un ciclo de bonanza, sino de estabilización de las cifras en un volumen más que aceptable. Se seguirá inyectando vehículo nuevo a buen ritmo al parque y eso se dejará notar en el aftermarket a medio plazo.



