Los negociadores del Parlamento Europeo y del Consejo de la UE alcanzaron anoche un acuerdo sobre la Ley de Datos que regulará cómo se podrá acceder y compartir los datos generados por los objetos conectados, también los vehículos. El sector del automóvil aplaude una medida que dará mayor libertad al usuario a la hora de elegir a sus proveedores de servicios, aunque exige una legislación específica para nuestro mercado.
Una de las frases más repetidas en los distintos foros relacionados con el mundo del automóvil es “quien tenga el dato tendrá el negocio”. Y es que quien pueda acceder y compartir los datos generados por los dispositivos conectados tendrá en su mano la capacidad para competir en el futuro del aftermarket, quedando fuera de juego aquellos operadores que tengan vetado el acceso a dichos datos.
La cuestión no es menor, ya que si todo el control quedara en manos de los fabricantes de los vehículos (y por extensión, de los concesionarios), la posventa independiente se quedaría sin posibilidad de competir en el mercado de la posventa. Clepa, la Asociación Europea de Proveedores de Automoción, lo explica en pocas palabras: “Tal nivel de control [por parte de los fabricantes] sobre el mercado conlleva el riesgo de crear ‘guardianes’, con un efecto perjudicial sobre la competencia, la innovación y la capacidad de elección de los consumidores”.
Por este motivo, todas las asociaciones europeas relacionadas con la posventa independiente han unido sus fuerzas para pedir a la Unión Europea un marco regulatorio que sitúe al usuario como único propietario de estos datos y que garantice su capacidad para elegir con quién quiere compartirlos. Y parece que la primera batalla ya se ha ganado, ya que el acuerdo alcanzado hace apenas unas horas sobre la Ley de Datos se basa preciamente en este principio, lo que permitirá a terceros operadores seguir ofreciendo sus servicios a los usuarios finales.
“Los usuarios serán libres”
En nuestro país, Ancera aplaude un acuerdo “que permite a los usuarios el acceso a los datos generados por sus dispositivos y los servicios relacionados con éstos” y que al mismo tiempo “facilita la comunicación con terceros, estimulando los servicios de posventa”. Carlos Martín, secretario general de la patronal, le pone las palabras: “Mediante este acuerdo, los usuarios serán además libres de cambiar de proveedor de servicios para tratar su datos, fomentando la libre competencia y elección. Este último es uno de los pilares que Ancera siempre persigue”.
En cualquier caso, el acuerdo establece un marco horizontal que las asociaciones esperan que se desarrolle en un texto específico para el sector del automóvil. Para Clepa, “la Ley de Datos por sí sola será insuficiente para abordar plenamente las complejidades del despliegue de servicios basados en datos en el sector del automóvil. Por ello, abogamos firmemente por la rápida publicación de la propuesta de reglamento sectorial complementario, que la Comisión Europea está redactando actualmente y que ha sido confirmada públicamente”. Será, por lo tanto, cuestión de tiempo.
Esto mismo pide Carlos Martín como representante de Ancera: “Necesitamos una normativa específica que regule el acceso a los datos en el automóvil, que evite ambigüedades y nos aporte seguridad jurídica y competitividad en el mercado”.


