Los plazos de pago a las empresas de transporte por carretera volvieron a reducirse en junio hasta situarse en una media de 53 días, igualando el mejor registro de la serie reciente alcanzado en abril. Así lo refleja el observatorio permanente de la morosidad que elaboran mensualmente Fenadismer y la Fundación Quijote para el Transporte.
El dato supone una reducción del 11% respecto a diciembre y consolida la tendencia de mejora registrada desde la entrada en vigor, a finales de 2021, del régimen sancionador contra la morosidad en el transporte por carretera. Según Fenadismer, esta evolución ha permitido rebajar progresivamente los plazos medios de pago hasta los 59 días registrados en 2025 y, por primera vez en la serie histórica, situarlos durante varios meses por debajo del límite legal.
No todo el mundo cumple
No obstante, la federación advierte de que el incumplimiento de la normativa sigue siendo elevado. Durante junio, el 44% de las empresas cargadoras e intermediarias abonó los servicios de transporte por encima del plazo máximo establecido por la legislación, situado en 60 días.
Entre las empresas que incumplieron la norma, el 76% registró retrasos de entre 60 y 90 días, considerados leves por la organización. Sin embargo, un 9% de los clientes morosos continuó pagando con demoras superiores a los 120 días.
En cuanto a los medios de pago utilizados en el sector, la transferencia bancaria mantiene un claro liderazgo, al concentrar el 63% de las operaciones. Le siguen el confirming, con un 32%, el pagaré, con un 5%, y el cheque, con un uso residual inferior al 1%.
Fenadismer atribuye la mejora de los plazos de pago, en gran medida, a la labor inspectora de las administraciones estatal y autonómicas en materia de transporte. Por ello, la organización reclama que estas actuaciones continúen para avanzar hacia un cumplimiento generalizado de la normativa de lucha contra la morosidad.



