Las altas temperaturas del verano pueden acelerar la aparición de averías en los vehículos industriales al poner de manifiesto desgastes que durante el resto del año pasan más inadvertidos. Con este motivo, SAF-HOLLAND ha difundido una serie de recomendaciones de mantenimiento preventivo dirigidas a transportistas y gestores de flotas.
La compañía aconseja realizar una revisión de varios elementos críticos antes de afrontar la campaña estival. Entre ellos, destaca la comprobación del estado de las pastillas y los discos de freno, la lubricación de la quinta rueda, la inspección de la suspensión y los amortiguadores, la detección de posibles holguras en ejes y rodamientos, la revisión de los neumáticos y su presión de inflado, así como el control del sistema neumático para detectar posibles fugas.
Según explica el fabricante, el objetivo de estas comprobaciones es reducir el riesgo de averías en una época del año en la que las elevadas temperaturas incrementan la exigencia sobre los componentes del vehículo.
SAF-HOLLAND recuerda además que una parada imprevista durante el verano puede traducirse en un mayor tiempo de inmovilización del camión, un incremento de los costes de reparación, retrasos en las entregas y una menor rentabilidad para la flota.
Por ello, la compañía subraya la importancia del mantenimiento preventivo como una medida sencilla que puede evitar incidencias y contribuir a mantener la disponibilidad de los vehículos durante uno de los periodos de mayor actividad para el transporte por carretera.



