
El CNTC vuelve a chocar con el Gobierno que rechaza considerar el gas natural como una energía verde, en contra de la posición favorable defendida por la Comisión Europea.
El pasado mes de noviembre el Gobierno aprobó un Decreto Ley de ayudas para la renovación de las flotas de transporte tanto de mercancías como de viajeros por carretera, dotado inicialmente con 174 millones de euros, pero ampliables hasta los 400 millones.
La aprobación de estas ayudas ya suscitó malestar entre las asociaciones que componen el Comité Nacional de Transporte por Carretera (CNTC) debido a que, aunque el objetivo del Plan de Ayudas es reducir las emisiones del sector del transporte por carretera mediante vehículos nuevos propulsados por energías alternativas bajas en carbono, las ayudas del Gobierno dejaban fuera no sólo la adquisición de camiones diésel de última generación, sino también los propulsados por gas natural GNL o GNC, a diferencia de otros países europeos, sin que en el texto legal se mencionen los motivos de tal exclusión.
Ante ello, el CNTC ha impugnado judicialmente el Decreto de ayudas, solicitando su suspensión cautelar parcial, teniendo en cuenta la discriminación que supone que la nueva línea de ayudas sí contemple la posibilidad de la compra de autobuses propulsados a gas, cuando éstos desarrollan su actividad principalmente en los ámbitos urbanos, donde se dan los mayores problemas de contaminación.
Desde el sector denuncian que en el transporte de mercancías “las ayudas sólo pueden ir dirigidas a la adquisición de camiones eléctricos”, cuya oferta en el mercado es aún “muy escasa” y sólo limitada para ámbitos locales (como es la recogida de residuos o la distribución de última milla) así como para la compra de camiones propulsados por hidrógeno, que como reconoció el propio Gobierno en el Plan de Recuperación y Resiliencia “están aún en fase de experimentación”.
Gas natural… ¿Energía verde?
La exclusión del plan de ayudas estatal de este combustible renovable aunque de origen fósil para camiones, coincide en el tiempo con el reciente debate abierto en el seno de la Unión Europea sobre la consideración del gas natural como energía verde. Así, frente a la propuesta de la Comisión Europea favorable a su inclusión, algunos países como España se oponen a ello. Prueba de ello es que las ayudas a la renovación de camiones propulsados por gas natural ya quedaron excluidas de otras convocatorias anteriores, como el Plan Renove que puso en marcha el Ministerio de Industria a finales de 2020.
Según Fetransa, pese al avance que está sufriendo la electrificación, y que promete alternativas viables para el transporte pesado incluso ya durante este año, a día de hoy “el GNL es la tecnología de propulsión para el transporte pesado más utilizada, que en la actualidad representan una flota total cercana a los 10.000 camiones en nuestro país”, señalan.



