La reciente entrada en vigor de la normativa que permite la circulación de camiones de hasta 44 toneladas ha encontrado un rechazo notable entre los transportistas españoles, según refleja el Tercer Estudio de la Situación Actual del Transporte por Carretera, elaborado por Continental y Fenadismer. Este documento, basado en las respuestas de más de 750 profesionales, pone de relieve cómo la medida genera preocupación por la viabilidad económica y la sostenibilidad de la actividad, además de subrayar problemas históricos como la seguridad y la brecha digital.
El informe señala que un 44% de los transportistas considera que la entrada en vigor de los 44 toneladas podría expulsar a empresas del sector, frente al 31% que manifestaba esa preocupación en 2024. Este rechazo se basa principalmente en la dificultad de repercutir los costes derivados del aumento de peso en las tarifas, un problema que comparte un 79% de los encuestados. “Imponer cambios como las 44 toneladas sin garantizar una justa remuneración pone en riesgo la supervivencia de miles de pequeñas y medianas empresas”, advierte Juan José Gil, secretario general de Fenadismer.
En paralelo, la prohibición de que los conductores realicen labores de carga y descarga, aprobada en 2022, parece estar siendo respetada en la mayoría de los casos, según los profesionales: solo el 29% indica incumplimiento habitual, y la mayoría de los conductores espera entre 1 y 3 horas en los centros de carga y descarga.
Seguridad: un riesgo que no cede
La seguridad sigue siendo una preocupación central. Más de la mitad de los transportistas (52%) declara haber sufrido un robo de vehículo o mercancía en los últimos cinco años, y el robo de mercancía ha aumentado ocho puntos respecto a 2024. Además, un 6% ha sufrido agresiones asociadas a estos incidentes.
El estudio también recoge la importancia de los neumáticos para la seguridad: el 98% de los profesionales los consideran un elemento clave, y el 57% se muestra a favor de establecer una profundidad mínima obligatoria. La presión y la profundidad de los neumáticos son los factores más valorados por los transportistas para mantener la seguridad de la flota.
Brecha digital: el sector no está preparado
Otro de los desafíos destacados por el informe es la digitalización. A pocos meses de la entrada en vigor de la obligatoriedad de la factura electrónica y de la documentación digital del transporte, casi un 70% de los transportistas se declara poco o nada preparado. En el caso de herramientas europeas como VECTO, diseñada para medir las emisiones de CO₂, el 69% desconoce su funcionamiento, y un 66% expresa interés en recibir formación en este ámbito.
Condiciones laborales y relevo generacional
El estudio también aborda la escasez de conductores y la dificultad de atraer nuevos profesionales. Los transportistas señalan que mejorar las condiciones laborales (65%), adelantar la jubilación a los 60 años (62%) y ofrecer una mejor conciliación (52%) son las medidas más eficaces para asegurar la continuidad de la actividad. La preocupación por la conciliación ha crecido de forma significativa respecto a 2024.
Coste y elección de vehículo
En cuanto a la selección de vehículos, la motorización diésel sigue predominando (93%), aunque la relación calidad-precio gana relevancia, pasando del 21% en 2023 al 58% en 2025. Los neumáticos continúan siendo un factor decisivo en la seguridad, reforzando la percepción de que inversiones en mantenimiento y equipamiento no pueden ser secundarias frente a la presión económica.
El Tercer Estudio de la Situación Actual del Transporte por Carretera muestra un sector bajo presión, donde la seguridad, la digitalización y los costes se cruzan con nuevas obligaciones legales y cambios en la normativa de tonelaje. Según Antonio Sangüesa, responsable de Soluciones y Servicios a Flotas de Continental, “los datos sobre seguridad y la falta de preparación digital son una llamada de atención para todos los actores implicados”. Por su parte, Fenadismer reclama un enfoque realista y consensuado de las administraciones para garantizar la supervivencia de miles de empresas y la seguridad de los profesionales.



