La protección del motor y la reducción de los costes de explotación son dos de las principales prioridades de las flotas de transporte. Con este objetivo, MANN+HUMMEL Ibérica ha reforzado su oferta para vehículo industrial con filtros de aire MANN-FILTER equipados con tecnología de nanofibras, una solución diseñada para mejorar la capacidad de filtración, prolongar los intervalos de mantenimiento y garantizar un funcionamiento fiable incluso en entornos con una elevada concentración de polvo, como obras, canteras o rutas especialmente exigentes.
La tecnología ya está disponible, entre otras aplicaciones, en el filtro de aire MANN-FILTER C 50 004/1 para Mercedes-Benz Actros II, en el kit C 26 024 para DAF XF 105 y XF 106, y en la referencia C 29 046 para la última generación de camiones DAF XG.
Una filtración más eficiente
La clave de esta tecnología reside en un medio filtrante formado por una base de celulosa sobre la que se deposita una capa ultrafina de fibras poliméricas de entre 0,13 y 0,15 micrómetros de diámetro. Estas nanofibras son hasta 500 veces más finas que un cabello humano y hasta 300 veces más delgadas que las fibras del material base.
Esta estructura incrementa la superficie de captación de partículas y mejora significativamente la eficiencia de filtración. Según explica MANN+HUMMEL, mientras un medio filtrante convencional puede retener alrededor del 40% de las partículas de ese tamaño, el medio de nanofibra alcanza una eficiencia de separación de hasta el 99,98%.
Al retener las impurezas en la superficie del filtro y evitar que penetren en su estructura interna, la tecnología contribuye a reducir la obstrucción del medio filtrante y permite prolongar los intervalos de mantenimiento.
Menor coste operativo para las flotas
Además de mejorar la capacidad de filtración, los medios de nanofibra mantienen una baja resistencia al flujo de aire, favoreciendo el correcto funcionamiento del motor. La compañía destaca también que el reducido diámetro de las fibras genera una estructura más estable, lo que disminuye el riesgo de desgarros y aumenta la durabilidad del filtro.
Los filtros incorporan asimismo una impregnación ignífuga para incrementar la seguridad del sistema de admisión de aire y una elevada resistencia al agua que garantiza un funcionamiento fiable en condiciones ambientales adversas.
Desde MANN+HUMMEL subrayan que esta tecnología es fruto del trabajo de cerca de 1.100 investigadores y desarrolladores de la compañía y que el desarrollo y fabricación de los medios de nanofibra se realiza internamente, lo que permite ofrecer una solución exclusiva para el mercado de posventa.
La compañía considera que esta tecnología aporta ventajas tanto a distribuidores como a talleres y flotas, al contribuir a proteger el motor, optimizar los intervalos de mantenimiento y reducir los costes operativos del vehículo, un aspecto especialmente relevante en el transporte profesional, donde cualquier avería o tiempo de inactividad tiene un impacto directo sobre la rentabilidad.



