ADR Service es la red de talleres de vehículo industrial más joven del mercado (cumplió cinco años en junio), pero ni su juventud ni la pandemia le han impedido seducir a un buen número de talleres (98) en toda la Península Ibérica. Al frente del proyecto se sitúa Vicente Verdeguer (45), un valenciano que como buen amante del mar y de la navegación (su gran afición), decidió hace cuatro años emprender un nuevo rumbo en su carrera profesional para pasar del negocio propio a tomar el timón de la red abanderada por ADR. ¿Su misión? Encontrar talleres “comprometidos que nos ayuden a crecer”.
Con un proyecto consolidado en el ámbito de la distribución de recambios para vehículo industrial, ADR decidió emprender un nuevo negocio hace ahora cinco años para cubrir bajo su paraguas y el de sus socios a talleres especializados en el segmento. Tras unos primeros meses de tanteo llegó el momento de buscar a un coordinador nacional para la red, y lo encontraron en Vicente Verdeguer gracias a la propuesta de uno de sus socios, IndusV (Industriales Valencia, socio de ADR en Paiporta).
Las instalaciones de IndusV son precisamente el cuartel general de Verdeguer cuando sus obligaciones no lo llevan fuera de Valencia, y allí recibía al equipo de TRUCKind para hacer balance de este primer lustro de vida de ADR Service en el mercado ibérico y adelantar sus futuros proyectos.
“Formar parte de una red de talleres es cada vez más importante, ya que les ofrecemos de manera concentrada toda la ayuda que necesitan”, comenzaba. “Si ellos lo tuvieran que hacer por su cuenta les costaría muchísimo más dinero y habría cosas que económicamente no podrían conseguir, como los acuerdos que tenemos con empresas de transporte, un servicio que ofrecemos a los talleres y que les aumenta el flujo de trabajo”. Y es que ADR Service ha puesto especial hincapié precisamente en encontrar ese balance tanto en el número de talleres como en la creación de negocio, algo que la red ha convertido en su principal seña de identidad: “En formación, software de gestión, soporte técnico o imagen vamos todos más o menos a la par, por eso mi intención siempre fue conseguir que nuestros talleres tuvieran un plus mediante un aumento de su volumen de trabajo, tanto con empresas de transporte como cerrando acuerdos con terceras empresas que les proporcionaran incrementos en sus negocios y en sus beneficios”.
A pesar de que cada vez son más los talleres de V.I. que valoran las ventajas de pertenecer a una red, Verdeguer reconoce que “todavía queda mucho trabajo por hacer”. Y pone como ejemplo a su propia enseña: “Nosotros contamos con 98 talleres y creo que en España hay 1.200 talleres en V.I.”. En cualquier caso, el coordinador de la red prefiere un crecimiento controlado para que garantizar el volumen de negocio de sus integrantes en su zona de referencia: “Tampoco queremos ser una red de mil talleres, sino tener bien establecidos los puntos, sobre todo en las zonas de mayor tráfico de camiones. Además, no tiene sentido tener dos talleres en el mismo sitio, como hacen otras redes”.

“No todos los talleres encajan”
El plan de crecimiento de ADR Service establece como objetivo alcanzar este año los 120 talleres en la Península Ibérica, lo que obligará a la compañía a atacar dos mercados que todavía tienen mucho margen de recorrido: Portugal, donde solo cuenta con dos talleres, y las islas, un terreno virgen para la red. “Hay algunos contratos que ya se están cerrando y otros en los que estamos avanzando, sobre todo en alguna zona que no está bien cubierta. Además, queremos empezar a expandirnos en Portugal y en las islas a través de los socios que tenemos”, explicaba Verdeguer.
En esta búsqueda de nuevos talleres, ADR Service está abierta tanto a “talleres independientes como de marca”, aunque su responsable advierte de que “no todos los talleres encajan” en el proyecto: “Lo que queremos es gente que esté comprometida, que nos ayude a crecer. Nosotros damos pasos para cubrir las necesidades que ellos tienen, ése es el sentido que tiene la red. El tipo de taller no es un requisito, pero sí que tenga un mínimo en cuanto a formación, capacidad de diagnosis o tamaño”. Compromiso que no debe confundirse con exclusividad: “No pido exclusividad. De hecho, incluso animo a los propietarios de los talleres a que estén en varias redes, porque si nosotros les podemos ofrecer una cosa, o les podemos ofrecer más trabajo, y otros les pueden aportar otras ventajas, ¿por qué limitarlo?”.
En definitiva, el taller ideal para ADR Service debe demostrar compromiso con la red y capacidad para ofrecer “servicios de reparación, asistencia en carretera y mantenimientos”. Además, la enseña ha firmado recientemente “contratos de mantenimiento para semirremolques” y ha alcanzado diferentes acuerdos con terceros “para la transformación de vehículos convencionales a vehículos híbridos” y para ofrecer “servicios telemáticos y de gestión de flotas”.
Futuro digital
Uno de los retos que tienen actualmente los talleres de vehículo industrial es la digitalización, no solo en lo referente a la utilización de herramientas digitales en su gestión diaria, sino también en todo lo que tiene que ver con telemática o gestión de flotas. Aspectos en los que ADR está trabajando con algunos proyectos específicos a pesar de la reticencia de algunos talleres: “Desde luego es el presente y el futuro y estamos dando pasos en esa dirección; de hecho acabamos de cerrar un acuerdo con una empresa de aquí de Valencia con 150 camiones. Incluso estamos trabajando con un par de navieras en un proyecto piloto”, explicaba Verdeguer. “Pero también vemos que a muchos talleres les cuesta entrar porque no conocen el producto a fondo. Pensaban que la telemática era un localizador GPS y ya está. La digitalización es una herramienta muy útil para ellos, no ya como herramienta para diagnosticar y controlar el camión, sino también para tener un mayor control de los procesos y de la trazabilidad. De hecho, son los propios transportistas los que lo están demandando; a mitad del año pasado empezamos a ver un pequeño boom de profesionales que quieren informarse sobre estas tecnologías. Se están dando pasos”.
Para romper estas reticencias, la red está llevando a cabo acciones formativas para que “nuestros talleres tengan muy claro cómo se va a funcionar” en el futuro y para que sean “prescriptores de estos productos” a sus clientes o a terceros. La propia red se ha comprometido en esta labor de prescripción, al menos en esta primera etapa, para aportar nuevas vías de facturación a sus talleres y promover el cambio tecnológico que garantice la viabilidad de los negocios a largo plazo: “Desde ADR trabajamos en esta dirección cuando vamos a ver a las flotas; hacemos hincapié en que tienen que ser ellos los primeros. Una vez que se cierra todo este círculo, es el taller el que va a tener la responsabilidad de tener controlada la flota”.

Formación
En este proceso de transformación tecnológica, la formación es, según Verdeguer, uno de los principales “pilares que tenemos” en ADR Service: “Hacemos un calendario de formación para todo el año y todos nuestros talleres pueden ir a todos los cursos que les interesen. Además, en 2020 dimos un paso más porque antes hacíamos los cursos en casa de los proveedores, pero ahora acercamos la formación a los socios de ADR para que los profesionales de los talleres no se tengan que desplazar tanto. Acercamos la formación, tenemos un calendario ambicioso y contamos con los proveedores para ello, que son los especialistas”.
Pero más allá de la formación técnica, Verdeguer lamenta que muchos gerentes de taller “son buenos mecánicos pero no han cambiado el chip” para convertirse en buenos empresarios: “Hay algunos que sí, que son buenos emprendedores, y otros que no han cambiado todavía la mentalidad. A veces lo comento con ellos cuando los visito, que tienen que tener otra visión de lo que es el negocio, que no sólo es reparar. Esto pasa por la contabilidad, la administración, la gestión y la parte técnica, y ellos por suerte o por desgracia lo tienen que hacer todo. Algunos talleres siguen haciendo las órdenes de trabajo a papel y boli, e intentamos explicarles que estamos en otro siglo y que eso es una pérdida de tiempo total”. A este respecto, el software de gestión de ADR juega un papel fundamental: “Muchos de nuestros talleres cuando se lo hemos demostrado han reconocido que se están ahorrando muchísimas horas de trabajo”.
Más trabajo queda por hacer en la formación específica en gestión, liderazgo y desarrollo de negocio: “Es un tema que tenemos pendiente. En los años que llevamos nos hemos centrado mucho en la formación técnica, pero ya tenemos una serie de proveedores para este tipo de formación, que dejamos en standby debido al coronavirus”.
De la mano del distribuidor
A la hora de elaborar su plan de expansión, ADR Service ha tenido muy en cuenta el grado de conocimiento que los socios de ADR tienen de su área de influencia, algo que para Verdeguer es clave para encontrar a “los mejores talleres” para la red: “Es una ayuda muy grande. ADR va de la mano de sus asociados en todas las zonas donde ya tienen trato, tanto ellos con los talleres como los talleres con las flotas. Y nos están ayudando mucho a crecer, porque en realidad ya son sus clientes”.
Asimismo, más allá de esta labor de criba, los socios de ADR garantizan que “los talleres estén bien atendidos” en el suministro de recambios, una labor en la que todos colaboran para reducir al mínimo la compra en plaza: “Si el propio distribuidor no lo tiene en su almacén, él mismo lo pide a otro socio y en un día el taller tiene la pieza. Eso lo tenemos muy, muy cerrado”, señalaba Verdeguer.
Gracias a este trabajo conjunto, el coordinador de la red no muestra una especial preocupación “ni por el recambio ni por el trabajo” a pesar de que “evidentemente hemos sufrido retrasos en cuanto a las piezas” debido a la crisis de suministro iniciada a mediados de 2020.
Superado este obstáculo, Verdeguer pone el foco en un problema que parecía olvidado como es el de los impagos: “Esa tensión está volviendo otra vez en el transporte debido a todo lo que está pasando. Viene arrastrada de los últimos meses y ahora se está agravando con el tema de los costes del gasoil”.

El futuro
El desarrollo de la conectividad traerá consigo un nuevo desafío para los talleres independientes, ya que el acceso a los datos se convertirá en un aspecto fundamental para seguir ofreciendo servicio a los clientes. ADR, como parte de la Asociación Española de Posventa para Vehículo Industrial (AERVI), está haciendo fuerza en Bruselas para que “estos datos se puedan recopilar y estén accesibles desde cualquier taller”, comentaba Verdeguer. Para el coordinador de la red, los talleres independientes “jugarán con ventaja” en la era de la conectividad, ya que el cliente final “ya no se casa con ninguna marca, sino que mira el coste del vehículo”, por lo que cada vez será más difícil encontrar “aquellas antiguas flotas con 100 Mercedes”. Y añade: “Nosotros disponemos de una plataforma que es multimarca, por lo que podremos acoger con una única plataforma todas las marcas que hay en el mercado, mientras que ellos [los talleres marquistas] tienen que trabajar con tantas plataformas como marcas quieran tener”.
Mucho más preocupado se muestra el responsable de ADR Service cuando habla del auge de modelos de negocio como el renting con contratos de mantenimiento asociados, que benefician principalmente a las redes marquistas: “Eso sí que nos priva de reparar esos vehículos hasta que no tienen cuatro o cinco años. Por eso nosotros nos estamos también centrando en el tema del semirremolque, porque sí nos estamos encontrando con ese freno que nos pone el renting con mantenimiento incluido”.
Escuela-taller
La falta de técnicos especializados en vehículo industrial es otra de las realidades a las que se enfrentan los talleres, independientemente de su tamaño o tipología. Conscientes de ello, en ADR Service han suscrito un acuerdo con la Fundación Bertelsmann y con algunos institutos “para llevar chicos en prácticas a talleres” y organizar charlas en las que participa el propio coordinador de la red: “Les hablo del V.I., del futuro que pueden tener en este sector, porque claro, todos los que se meten en mecánica quieren trabajar en Ferrari o en Porsche, pero luego la realidad es bien distinta. Yo llevo desde los 16 años en este sector, tengo ya 45, y afortunadamente nunca me ha faltado trabajo. Tenemos una gran carencia de técnicos y profesionales en los talleres. Yo llevo un año y medio o dos diciendo que si tuviera doscientos mecánicos los colocaba a todos”.
Ante esta situación, la red ha decidido ponerse manos a la obra para ofrecer una solución útil a los talleres de la red, aunque de momento se encuentra en una fase inicial: “Estamos dándole una vuelta a ver qué podemos hacer, pero uno de los retos que ya tenemos apuntado es montar una escuela-taller para que los propios talleres manden aprendices y convertirlos en mecánicos de primera”.
Este proyecto, aún en fase de desarrollo, llegará cuando el grupo cierre otros asuntos prioritarios a corto plazo, como la expansión por Portugal y llegar a los 120 talleres que la red espera conseguir a finales de 2022. “Ya a partir del año que viene trabajaremos para sentar las bases de esta escuela”, confirmaba Verdeguer. “Haremos números y veremos si podemos permitírnoslo. La idea sería montar un taller propio que sea una escuela práctica y enfocar a los jóvenes al vehículo industrial”.



