La implementación del tacógrafo inteligente de segunda generación ha estado en marcha de manera gradual desde agosto del año pasado, cumpliendo con los requisitos del Paquete de Movilidad de la Unión Europea. A partir del 31 de diciembre de 2024, todos los vehículos de más de 3,5 toneladas que realicen transporte internacional y que actualmente utilicen tacógrafos analógicos o digitales deberán reemplazarlos por el nuevo tacógrafo inteligente de segunda generación. Pero ¿qué ocurre si no se sustituye? ¿Cuáles pueden ser las sanciones para los transportistas? Veámoslo…
Esta nueva versión, equipada con tecnología avanzada, ofrece varias mejoras respecto a la primera generación, como una mayor seguridad y transparencia en las operaciones de transporte internacional. Entre las nuevas funciones se incluyen el registro automático del cruce de fronteras, el seguimiento de la posición del vehículo durante la carga y descarga, la transmisión de datos a las autoridades mediante un sistema de detección temprana de posibles manipulaciones y la implementación del sistema de autenticación proporcionado por Galileo, entre otras.
Las normativas sobre transporte por carretera, específicamente las relativas a tacógrafos (RUE 165/2014) y a los tiempos de conducción y descanso (RCE 561/2006), son uniformes para todas las empresas de transporte en la Unión Europea. Sin embargo, las sanciones no son uniformes y cada Estado miembro aplica sus propias penalizaciones.
La información más relevantes para las empresas que operan desde España es la relativa al corredor Mediterráneo y al Atlántico.
Corredor Mediterráneo: en Francia… hasta cárcel
Esta ruta, que se extiende por más de 6.000 km, atraviesa seis países europeos: España, Francia, Italia, Eslovenia, Croacia y Hungría, y es crucial para las empresas de transporte, ya que asegura una conectividad fluida entre puertos, ciudades, zonas industriales y logísticas. Conducir sin un tacógrafo homologado en el Corredor Mediterráneo puede tener graves consecuencias. Por ejemplo, en España, no cumplir con la normativa 1054/2014 puede resultar en una multa de hasta 2.001 €. En Francia, las sanciones son aún más severas, con penas de hasta un año de prisión o multas de 30.000 €, mientras que en Italia las multas pueden oscilar entre 866 € y 3.464 €, entre otros.
Corredor Atlántico: Alemania, la más laxa
En el Corredor Atlántico, las sanciones por incumplimiento varían según el país, desde multas hasta penas de prisión. Este corredor también es importante para las empresas de transporte por carretera, abarcando una distancia de 8.200 kilómetros y conectando España, Francia, Alemania, Portugal e Irlanda. Las multas pueden variar desde los 2.000 € en España, hasta penas de prisión o multas de 30.000 € en Francia, pasando por sanciones de entre 1.200 € y 6.000 € en Portugal o de 1.500 € en Alemania.
Es fundamental no arriesgarse a recibir sanciones económicas, inmovilizaciones de vehículos o incluso a perder la honorabilidad de las empresas. Por ello, VDO recomienda realizar el cambio ahora o aprovechar las revisiones periódicas y el mantenimiento del vehículo para evitar colapsos y largas esperas a medida que se acerque la fecha límite.



