El parque de autobuses se recupera después de la pérdida de unidades de 2020 y 2021 debido a los estragos provocados por la pandemia. Así lo ponen de manifiesto los datos de la Asociación Europea de Fabricantes de Vehículos (ACEA) publicados en su informe ‘Vehículos en las carreteras europeas’, que muestra también de qué forma las nuevas tecnologías de propulsión están llegando a este mercado.
Según el informe, en la Unión Europea había registrados 720.783 autobuses en el año 2022, de los que 61.509 lo están en España. Es decir, nuestro país cuenta con el 8,5% del parque de buses de la UE, una proporción inferior a la de coches (10,1%) y a la de camiones (9%) a pesar del potencial de España en materia de turismo (somos históricamente el segundo país en número de visitantes sólo superado por Francia). Sin embargo, tenemos menos unidades que la propia Francia (94.074), Alemania (82.932), Italia (100.014) y Polonia, que lidera el ranking con 128.677 unidades. Es decir, en Polonia hay más del doble de autobuses que en España, un dato que no deja de ser llamativo, ya que tiene menos población (unos 38 millones de habitantes) y un peso en el turismo muy inferior al de nuestro país.
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En cualquier caso, estas 61.509 unidades nos sitúan al mismo nivel de 2019 (61.537) y por encima de 2020 (60.910) y 2021 (60.998). Faltan por actualizar los datos de 2023, un año que cerró con un pico de matriculaciones gracias a las 3.749 unidades vendidas, un 54% más.
11,8 años de media
Según los datos de ACEA, 33.587 de los 61.509 autobuses que conforman nuestro parque, es decir, el 54,6%, tienen más de diez años, lo que contribuye a que la antigüedad media del parque se sitúe en 11,8 años, por debajo de la media de la Unión Europea (12,5), pero por encima de las principales potencias de nuestro entorno: Francia (7,7) y Alemania (8). Sin embargo, mejoramos los datos de Portugal (14,1), Italia (14,5) o la propia Polonia (16,1), que cuenta con un parque muy numeroso pero muy envejecido. En nuestra línea -en la mitad de la tabla- están los parques de Bélgica (11,4), Croacia (11,6), Hungría (11,5), Irlanda (11,3) o Eslovaquia (11,3).
El eléctrico llegará…
En cuanto a los sistemas de propulsión, vemos cómo las nuevas tecnologías comienzan a abrirse paso en este mercado, aunque a un ritmo todavía lento en comparación con otros países de la Unión Europea. El informe de ACEA demuestra que el parque español es eminentemente diésel, con una proporción del 89,4%. El gas natural destaca como la primera de las opciones alternativas en España, presente en un 6% del parque, seguida de los híbridos (3,6%), los eléctricos (0,7%) y los híbridos enchufables (0,2%). La gasolina es testimonial, con un 0,2% del mix.
Se dice, y con razón, que la electrificación llegará al segmento del vehículo industrial por los autobuses, principalmente los urbanos, pero nuestro país sigue lejos de los números de otros Estados de la Unión Europea. Así, mientras en España sólo el 0,7% del parque es 100% eléctrico, en países como Holanda la proporción ya llega al 15,9%. Y entre medias, casos como los de Dinamarca (8,2%), Finlandia (4,9%), Francia (2,2%), Alemania (2,3%), Irlanda (13,1%) o Lituania (5,9%).
Es decir, el parque español sigue estando dominado por tecnologías convencionales, pero los nuevos modelos de propulsión ya están llegando y lo seguirán haciendo con fuerza en los entornos urbanos. Esa es la tendencia y la posventa debe prepararse para lo que viene (ya el 10% de nuestro parque utiliza sistemas alternativos). Aún tenemos tiempo por delante, pero quien se quede dormido podrá sufrir a medio plazo de esta falta de previsión.



