SAF-HOLLAND ha llevado a Solutrans una propuesta que va más allá de componentes para remolques: un sistema completo pensado para mejorar la eficiencia, la sostenibilidad y la disponibilidad de los vehículos a lo largo de todo su ciclo de vida. En Lyon, el fabricante insiste en una idea que está ganando peso en el sector del vehículo industrial: lo que marca la diferencia ya no es solo el producto, sino la capacidad de integrar tecnología, servicios digitales y soporte posventa real en un único paquete. Alexandre Charpiot, vicepresidente de Ventas EMEA, lo define como “pensar en sistemas, desde la primera instalación hasta el último recambio”.
El planteamiento no es casual. La mayor presión sobre los costes operativos, la necesidad de reducir consumos y emisiones y la exigencia de disponibilidad inmediata están empujando al mercado hacia soluciones que no solo funcionen en el vehículo, sino también en la gestión posterior del mantenimiento. SAF-HOLLAND presenta ejes, sistemas de freno, soluciones de acoplamiento y herramientas digitales que trabajan como un único ecosistema. Esta visión convierte la adquisición del remolque en el principio de una relación operativa continua y no en una compra aislada.
Soluciones integrales
En ese enfoque destacan las soluciones que trasladan la innovación a la eficiencia real del día a día. Entre ellas, el eje electrificado TRAKr, que permite recuperar energía en fases de frenado u overrun y utilizarla para generar electricidad a bordo, o las tecnologías que monitorizan la presión de los neumáticos para reducir consumo y desgaste. El objetivo es convertir el remolque en un elemento inteligente capaz de reducir costes y mejorar la sostenibilidad sin añadir complejidad operativa al usuario.
Sin embargo, donde SAF-HOLLAND pone especial acento es en la posventa. El fabricante defiende que la eficiencia del sistema depende tanto de la tecnología instalada como de la capacidad para mantenerla en funcionamiento sin tiempos muertos. Para ello, ha desplegado una red estructurada de más de 2.200 socios de servicio en Europa, con soporte 24/7 y herramientas digitales como SH CONNECT o el portal I.Q., que permiten identificar piezas, planificar mantenimiento y agilizar la disponibilidad de recambios. Esta capa de soporte es la que, en un mercado cada vez más exigente, se convierte en ventaja competitiva: minimizar la inmovilización y garantizar que el remolque siga trabajando.
El mensaje que SAF-HOLLAND traslada al sector es claro: la eficiencia no se construye con soluciones individuales, sino con sistemas integrados, apoyo real al usuario y una posventa capaz de acompañar al producto mientras genera valor. El fabricante apuesta por convertir la innovación en resultados tangibles para el taller, para el gestor de flotas y para el negocio del transporte.



