Northvolt ha alcanzado un acuerdo para vender su negocio de baterías para la industria pesada a Scania, en un movimiento que forma parte de su proceso de reestructuración. Esta unidad, conocida como Northvolt Systems Industrial, ha sido una de las pocas divisiones rentables de la compañía y suministra baterías para maquinaria de construcción y equipos industriales.
Impacto y perspectivas futuras
Scania, el fabricante sueco de camiones, ha confirmado la compra de esta unidad, que se integrará en su división de soluciones energéticas. Esta adquisición le permitirá fortalecer su oferta de baterías para sectores como la construcción, la minería y la generación de energía, complementando su cartera actual de motores y componentes.
Desde 2019, Northvolt Systems Industrial ha fabricado y comercializado baterías para aplicaciones industriales, con clientes como Epiroc y Konecranes. Su sede principal se encuentra en Gdansk, Polonia, y cuenta con una plantilla de aproximadamente 300 empleados.
Scania, que ya era uno de los principales clientes de Northvolt, había concedido un préstamo de 100 millones de dólares a la compañía el año pasado para ayudar en el proceso de bancarrota. Sin embargo, no se ha confirmado si la totalidad del préstamo ha sido desembolsado.
Con esta adquisición, Scania fortalece su estrategia de electrificación en sectores industriales, mientras que Northvolt avanza en su reestructuración con la esperanza de asegurar su viabilidad a largo plazo. La transacción está sujeta a aprobaciones regulatorias y la firma de acuerdos definitivos.
Una operación clave en la reestructuración de Northvolt
Esta venta se suma a otras desinversiones recientes realizadas por Northvolt, que ha vendido activos a Norsk Hydro y Volvo Cars con el objetivo de reducir costes y concentrarse en su gigafactoría de baterías en el norte de Suecia.
La situación financiera de Northvolt se ha visto comprometida tras enfrentar dificultades en la producción y no lograr cerrar rondas de financiación clave. En noviembre de 2024, la empresa solicitó la protección por bancarrota bajo el Capítulo 11 en Estados Unidos. Según informaciones de Reuters, sus reservas de efectivo podrían agotarse a finales de febrero de 2025, lo que ha acelerado la necesidad de cerrar operaciones como esta.



