MANN+HUMMEL es reconocido no sólo como uno de los principales fabricantes de filtros del mundo, sino también como el mayor fabricante mundial de cartuchos para secadores de aire. Las cifras hablan por sí solas, pues sólo en su planta de filtros situada en Marklkofen (Baviera) -la más grande del fabricante- se producen anualmente siete millones de unidades al año. De hecho el negocio de los secadores de aire alcanza los cien millones de unidades a nivel mundial.
Los cartuchos de secadores de aire se encargan de deshumidificar y limpiar el aire comprimido usado por los sistemas de aire comprimido presentes en camiones, autobuses y tractores, cuya función es accionar distintos componentes, como el sistema de frenado, en el cual la fiabilidad para un seguridad operativa óptima es primordial.
En ese caso en particular, todo el circuito debe estar seco, limpio y exento de aceite, pues la presencia de humedad en los conductos de aire comprimido puede provocar corrosión, abrasión y formación de hielo, reduciendo la potencia del frenado y provocando costosas reparaciones.
Tres gamas
La marca de filtración premium MANN-FILTER cuenta con una amplia gama de cartuchos secadores de aire en calidad de equipo original divididos en tres tipos según su funcionalidad y aspecto. Por un lado una versión blanca como solución estándar para un rendimiento de secado óptimo. La versión plateada, con filtro coalescente para mejorar la protección del sistema frente a la acción de gotas de aceite nocivas, y por último, una versión premium dorada especialmente diseñada para ofrecer protección en las condiciones de funcionamientos más agresivas, gracias a secado adicional por etapas y a la separación de aceite optimizada.
Para las tres versiones MANN-FILTER usa un desecante de poro abierto que ofrece un alto rendimiento de secado con calidad de equipo original. Tiene la capacidad de absorber grandes cantidades de humedad para permanecer mecánicamente estable. Otra de sus ventajas es su gran capacidad de absorción bajo presión, pudiendo absorber y retener de forma óptima la humedad del aire que ha penetrado en el sistema.
Una interesante y práctica manera de visualizarlo es la siguiente: Un gramo de desecante tiene una superficie activa de hasta 700 metros cuadrados. Un camión medio utiliza aproximadamente un kilogramo de desecante, lo que corresponde a una superficie de unos cien campos de fútbol.
Tecnología única
MANN+HUMMEL destaca como uno de los pocos fabricantes en el mundo que emplea la tecnología de doble capa en sus cartuchos secadores de aire. Esta innovación aprovecha las propiedades únicas de dos capas desecantes con diferentes capacidades de absorción de humedad, mejorando significativamente el rendimiento del secado. Esta combinación óptima maximiza la capacidad de absorción y brinda una protección adicional contra la penetración súbita de agua debido a la condensación. Además, las propiedades de adsorción de cada capa se adaptan eficazmente a los diversos niveles de humedad a lo largo del flujo de aire.
Además, el acero utilizado para la fabricación de sus roscados y cartuchos roscados provienen de fabricantes reconocidos. Esto resulta en componentes robustos con una resistencia excepcional a pulsaciones y presiones de rotura, junto con una protección amplia contra la corrosión. Los cartuchos de los secadores de aire están expuestos a presiones elevadas y cambios frecuentes, lo que conlleva cargas mecánicas considerables. Por consiguiente, todos los componentes se fabrican exclusivamente con materiales que han superado rigurosas pruebas y procesos de homologación de MANN+HUMMEL. Los productos MANN-FILTER se someten a las mismas pruebas rigurosas de homologación que las piezas de equipos originales.
Los cartuchos secadores de aire en plata y oro están equipados con un filtro coalescente que retiene eficientemente las finas gotas de aceite, además de realizar las funciones estándar de secado y filtración de partículas. Las gotas de aceite más pequeñas se unen para formar gotas más grandes, las cuales son filtradas eficazmente del sistema de aire comprimido. Este proceso prolonga la vida útil de los componentes del sistema de aire comprimido y de frenado, reduciendo así los costes de mantenimiento y minimizando los tiempos de inactividad.

