El Gobierno ha dado luz verde en el Consejo de Ministros del martes al anteproyecto de la Ley de Movilidad Sostenible, reavivando así la discusión sobre el futuro del transporte en España. Si bien el texto no presenta cambios radicales, sí introduce modificaciones que podrían impactar significativamente en el sector del transporte de mercancías por carretera, especialmente en lo que respecta al dominio tradicional del camión.
El anteproyecto de ley ya no incluye ninguna mención al pago por uso de las carreteras, pero incorpora una estrategia que podría perjudicar a nuestro sector. Según el titular de Transportes, Óscar Puente, esta medida “no se contempla” una vez que Bruselas ha aceptado el ‘canje’ del Gobierno: en lugar de establecer un sistema de peaje en las autovías, el Ejecutivo se ha comprometido a trabajar para que el transporte de mercancías por tren alcance una cuota del 10% en 2030 (en la actualidad es del 4%). No habrá peajes, pero se eliminarán camiones de las carreteras, y eso también afectará a la posventa.
Inversiones en marcha
“Tenemos que subir mercancías al tren y bajarlas de las carreteras”, ha insistido el ministro, que ha puesto en valor nuestro tejido ferroviario: «Ya somos el primer país de conectividad ferroviaria del mundo y el segundo de alta velocidad del mundo por detrás de China. Nuestra movilidad tiene que estar a la altura de las infraestructuras”.
En su intervención tras al Consejo de Ministros, Puente ha recalcado que ya se están “desarrollando este tipo de infraestructuras” ferroviarias para aumentar la capacidad logística de mercancías. Y ponía el ejemplo de Algeciras, donde ya se han invertido más de mil millones de euros, y de los dos corredores: el Mediterráneo y el Atlántico. También la ampliación del Puerto de Valencia va en esta misma línea, ya que el objetivo es que sus tres terminales estén conectadas por tren.



