Volvo Trucks -que este mismo mes anunciaba el inicio de las pruebas de su nuevo camión de hidrógeno– ha presentado una nueva ofensiva en el segmento del camión eléctrico pesado con el lanzamiento de varios modelos que amplían significativamente el alcance operativo de este tipo de vehículos. El anuncio incluye, por un lado, un nuevo camión de larga distancia capaz de alcanzar hasta 700 kilómetros de autonomía y, por otro, la renovación de su gama FH, FM y FMX Electric, que mejora en flexibilidad y rendimiento con autonomías de hasta 470 kilómetros.
El movimiento responde a uno de los principales cuellos de botella del transporte eléctrico pesado: la viabilidad en rutas de largo recorrido. Con el nuevo FH Aero Electric de autonomía extendida, Volvo introduce una solución orientada específicamente a este tipo de operaciones. El modelo incorpora una nueva arquitectura de propulsión con eje eléctrico (e-axle), lo que permite aumentar la capacidad de baterías a bordo y, con ello, el rango operativo sin comprometer la carga útil.
Además, el vehículo se adapta al estándar de carga ultrarrápida MCS (Megawatt Charging System), lo que permite pasar del 20% al 80% de batería en aproximadamente 50 minutos. En la práctica, esto significa que la recarga puede integrarse en los tiempos de descanso obligatorios de los conductores en la UE, reduciendo el impacto en la productividad frente a los vehículos diésel.

FH, FM y FMX Electric
En paralelo, la nueva generación de los modelos FH, FM y FMX Electric introduce una cadena cinemática completamente rediseñada, orientada a maximizar la versatilidad en aplicaciones profesionales. Una de las claves es la integración de una toma de fuerza (PTO) en la propia caja de cambios, lo que permite alimentar equipos auxiliares -como hormigoneras o recolectores- sin la necesidad de sistemas adicionales. Esto simplifica la configuración del vehículo y reduce potenciales puntos de fallo.
Desde el punto de vista técnico, todos los nuevos modelos incorporan transmisiones optimizadas para propulsión eléctrica, con configuraciones de doble motor y cajas de cambio powershift de seis u ocho velocidades. El resultado es una conducción más suave, con menos vibraciones y menor ruido, factores que también tienen implicaciones en desgaste de componentes y mantenimiento.

La comercialización de estos nuevos modelos está prevista de forma progresiva a partir de este mismo año.



