El 1 de enero de 2026 marcará un cambio importante para todos los vehículos que circulen por España -excepto motocicletas-: entrará en vigor la obligación de llevar a bordo la nueva baliza V16 conectada, que sustituirá a los tradicionales triángulos de preseñalización.
Este dispositivo, que deberá estar homologado por la Dirección General de Tráfico (DGT), cumple una doble función. Por un lado, emite una luz destellante de alta intensidad durante al menos 30 minutos, facilitando la visibilidad del vehículo inmovilizado. Por otro, gracias a su conectividad con la plataforma DGT 3.0, permite geolocalizar de inmediato la incidencia y advertir al resto de usuarios de la vía.
En caso de avería o accidente, la baliza deberá colocarse preferiblemente en el techo o en el punto más alto y accesible de la cabina. Cuando esto no sea posible, se podrá fijar en la puerta del conductor, en un lateral o en la parte posterior del vehículo, siempre que la maniobra no suponga un riesgo para el transportista.
Riesgo de falta de stock
Fenadismer advierte de que podría producirse un “importante desabastecimiento en los próximos dos meses”, ante la obligación que afectará a más de 31 millones de vehículos, incluidos turismos, camiones y autobuses. La federación recomienda a los profesionales del transporte adquirir cuanto antes el dispositivo para evitar problemas de suministro y sanciones a partir de enero.
Desde la organización recuerdan, además, que solo son válidas las balizas incluidas en el listado oficial de la DGT. Comprar un modelo no homologado -ya sea en tiendas no autorizadas o a través de internet- puede acarrear sanciones.
Con esta medida, la DGT busca reforzar la seguridad en carretera, reducir los riesgos asociados a la colocación de los triángulos y acelerar la comunicación de incidencias en tiempo real.




Otra obligación más, que solo estará presente en España, el gran país de toda la Unión Europea. Esperemos que funcionen mejor que las pulseras de los maltratadores y demás. Un saludo.