Arval quiere reparar más y sustituir menos. El operador de renting ha situado la reparación sostenible en el centro de su estrategia para reducir el impacto ambiental asociado a la gestión de sus vehículos, con una apuesta que combina técnicas de reparación de bajo impacto, economía circular y formación especializada de su red de talleres.
Así se desprende del Informe de Sostenibilidad 2025 de la compañía, en el que la posventa gana protagonismo como herramienta para reducir emisiones y residuos, optimizar el consumo de recursos y prolongar la vida útil tanto de los vehículos como de sus componentes.
No es una cuestión menor por el tamaño de la flota implicada. La filial española de Arval, perteneciente al grupo BNP Paribas, cerró 2025 con 256.000 vehículos financiados, equivalentes al 13% del parque global del grupo, y más de 111.000 clientes entre grandes empresas, pymes, autónomos y particulares.
«La movilidad del futuro se construye hoy con decisiones responsables», afirma Miguel Cabaça, director general de Arval España, quien defiende que la transformación del sector pasa necesariamente por la colaboración entre fabricantes, operadores de renting, talleres y el resto de los agentes de la cadena de valor.
«Reparar primero»
Uno de los principales frentes de actuación de Arval se encuentra en la carrocería. La compañía está impulsando las técnicas de Smart Repair para intervenir sobre daños localizados sin necesidad de sustituir piezas completas, una forma de reducir tanto la generación de residuos como el consumo de materias primas y evitar procesos de reparación más complejos y con una mayor huella ambiental.
Durante 2025, el 4,4% de las reparaciones de chapa realizadas por Arval España se ejecutaron ya mediante estos procedimientos de bajo impacto. Entre ellos se encuentran las técnicas para eliminar pequeñas abolladuras sin necesidad de repintar el vehículo, reduciendo así el uso de pinturas y otros productos químicos.
A esta estrategia se suma la incorporación de equipamiento de mayor eficiencia energética en la red de talleres. Es el caso de las lámparas de secado rápido, que acortan los tiempos de utilización de las cabinas de pintura y reducen, en consecuencia, el consumo energético asociado a cada intervención.
Pero la apuesta de Arval va más allá de la carrocería. Bajo la filosofía de «Reparar primero», la compañía prioriza la recuperación de componentes frente a su sustitución siempre que las condiciones técnicas lo permitan.
El planteamiento responde a una lógica sencilla: prolongar la vida útil de las piezas, consumir menos recursos y generar menos residuos. Una filosofía que gana peso en un mercado en el que la sostenibilidad y el control de los costes de mantenimiento están cada vez más estrechamente relacionados.
Al mismo tiempo, Arval continúa reforzando la formación y certificación de su red de talleres para hacer frente a la transformación tecnológica del parque. El crecimiento de los vehículos electrificados plantea nuevas exigencias en materia de reparación, mantenimiento, equipamiento y cualificación profesional, obligando a la posventa a adaptar sus capacidades a una realidad que cambia rápidamente.
67% de matriculaciones con etiqueta Cero o ECO
La apuesta por una posventa más sostenible forma parte de una estrategia corporativa más amplia, articulada sobre tres grandes ejes: liderazgo responsable, desarrollo de modelos de negocio sostenibles y generación de un impacto social positivo.
Entre los avances registrados durante 2025 figura la electrificación completa de la flota corporativa de Arval España, junto con la ampliación de la infraestructura de recarga para empleados y la puesta en marcha de programas de sensibilización sobre cambio climático.
Más de 200 trabajadores participaron durante el ejercicio en Climate Fresk, una iniciativa destinada a mejorar el conocimiento sobre las causas y consecuencias del cambio climático.
En paralelo, la compañía continuó impulsando la electrificación de las flotas de sus clientes. El 67% de los vehículos matriculados durante 2025 correspondieron a modelos con distintivo Cero Emisiones o ECO, mientras que el parque de vehículos cien por cien eléctricos superó las 10.000 unidades después de que las matriculaciones de este tipo de automóviles aumentaran un 34% respecto al ejercicio anterior.
100.000 vehículos conectados
La conectividad es otro de los grandes pilares de la estrategia de Arval. La compañía alcanzó durante 2025 los 100.000 vehículos conectados en España, una cifra que representa cerca del 43% de su parque móvil.
A través de las soluciones de telemetría, las empresas y gestores de flotas pueden acceder a información sobre consumos, emisiones, kilometraje y hábitos de conducción. Un volumen de datos que permite detectar ineficiencias, optimizar costes, mejorar la seguridad vial y reducir el impacto ambiental de la movilidad.
El informe recoge además otros hitos alcanzados durante el ejercicio, como la incorporación de Arval al Patronato de FESVIAL, la obtención de la certificación ISO 45001 en materia de seguridad y salud en el trabajo y el reconocimiento como Entorno Laboral Saludable por parte de la Organización Mundial de la Salud.
Para Miguel Cabaça, estos avances forman parte de un proceso de mejora continua. «Cada hito operativo conseguido en 2025, como nuestros 100.000 coches conectados o la electrificación de nuestra flota interna, forma parte de una evolución continua que nos permite liderar con el ejemplo y ayudar a las empresas a transformar sus obligaciones regulatorias en ventajas competitivas reales», concluye.



