Según un informe proporcionado por Faconauto el 20,59% del parque automovilístico de Madrid carece de cualquier distintivo medioambiental emitido por la Dirección General de Tráfico (DGT). Este porcentaje se refiere principalmente a vehículos más antiguos y menos eficientes, como modelos de gasolina anteriores a enero de 2000 y diésel anteriores a 2006.
En contraste, los vehículos con etiqueta B, que incluyen turismos de gasolina matriculados a partir de enero de 2000 y de enero de 2006 para diésel, representan el 26,19% del total de turismos en Madrid. Por su parte, los que tienen etiqueta C, correspondiente a turismos de gasolina matriculados a partir de enero de 2006 y diésel a partir de 2014, suponen el 41,94%.
El menor porcentaje de penetración se encuentra en las tecnologías más eficientes y en los coches más jóvenes. Los vehículos con etiqueta CERO (eléctricos e híbridos enchufables) representan solo el 2,25% del parque madrileño, mientras que los que tienen etiqueta ECO (híbridos) alcanzan el 9,03%.
Además, el informe revela que la edad media del parque automovilístico de Madrid es de 11,4 años, considerablemente inferior a la media nacional de 13,9 años. Sin embargo, la debilidad del mercado y la crisis de matriculaciones, causada por problemas de stock y un contexto de consumo desfavorable, están retrasando la renovación de los vehículos, lo que está afectando negativamente a la calidad del parque automovilístico.
Faconauto destaca la importancia de la electrificación y la movilidad sostenible como el eje esencial para mejorar la situación. Según Raúl Morales, director de comunicación de la asociación, «es crucial introducir mejoras en el Plan Moves y cambios en la fiscalidad para alcanzar un punto de inflexión en las matriculaciones de vehículos electrificados en 2024». La patronal propone que el Gobierno central colabore con las comunidades autónomas para homogeneizar la gestión del plan y que se amplíen las ayudas a la compra de vehículos eléctricos.
Para lograr los objetivos de descarbonización establecidos por el PNIEC, Faconauto fija como objetivo deseable alcanzar los 190,000 vehículos electrificados en 2024, con una cuota de mercado del 19%. También propone un plan de renovación de parque eficaz con descuentos en la compra, dotado con 1,100 millones de euros para el periodo 2024-2027, que permitiría achatarrar alrededor de 400,000 vehículos y reducir 290,000 toneladas/año de CO2.
Adicionalmente, la patronal sugiere un plan de «renovación social» para 2024, dirigido a rentas por debajo de 25,000 euros, que recibirían una ayuda de hasta 1,500 euros para adquirir vehículos más jóvenes a cambio de achatarrar vehículos de más de 14 años. Esto permitiría quitar de la circulación cerca de 130,000 vehículos viejos y ofrecer una opción de movilidad sostenible a conductores con menos recursos afectados por las Zonas de Bajas Emisiones.
Por último, considera que replantear las medidas fiscales vinculadas a la movilidad sería un elemento dinamizador eficaz y con un impacto positivo en los objetivos de descarbonización. Entre las propuestas, se encuentra la exención del IRPF de las ayudas públicas y una deducción total del IVA para los vehículos electrificados, entre otras medidas.

